Las
Iglesias Asamblea de Dios Autónoma de Chile se formaron
como respuesta al trabajo que iniciaron dos misioneros suecos
a finales de la década de los 30, en el siglo pasado.
Albino Gustafsson
y Everto Larsson trabajaban en Argentina, donde sintieron
el llamado del Señor para venir a Chile.
El 11 de marzo de
1938 llegaron a Santiago el hermano Gustafsson, su esposa
Fanny y su hijo Samuel, acompañados del hermano Larsson.
Luego de algunos meses en la capital, ambos viajaron al
sur visitando diversos lugares, entre ellos Lautaro, en
la Región de la Araucanía.
El 1 de enero de 1939
se constituyó la iglesia en Santiago bajo el nombre
de Iglesia Cristiana Independiente y su primer templo estuvo
ubicado en calle Antofagasta 3106.
En 1940 se decide
cambiar el nombre a la iglesia y pasa a llamarse Asamblea
de Dios Autónoma.
En tanto, el 26 de
marzo de 1939, se constituyó la iglesia en Lautaro.
De ahí en
adelante, se inicia un trabajo de visita a varios lugares
emprendido por diversos hermanos para llevar el evangelio.
Dentro de nuestras
iglesia con más años destacan Chillán,
constituida el 28 de enero de 1945; Osorno, el 21 de enero
de 1948; Puerto Montt, el 4 de febrero de 1953; y San Carlos,
formada el 22 de mayo de 1971.
Hasta ahora nuestro
trabajo se desarrolla desde Iquique a Punta Arenas.
Por el hecho de ser
una iglesia autónoma no tenemos una autoridad nacional,
sino que la máxima instancia es la Conferencia de
Pastores que se reúne una vez al año para
tratar diversos aspectos de la obra. Esta entidad, a su
vez, elige a un Comité General compuesto por siete
pastores. La labor de ellos es velar por los diversos trabajos
en conjunto que tenemos como el Fondo de Extensión
FE, que se preocupa de Obras Nuevas, del Proyecto “Los
niños de Chile” y Misiones Juveniles.
También está
el Subcomité de Comunicaciones que tiene a su cargo
el sitio web www.ekklesia
21.cl
Nuestro deseo es que
a través de estos trabajos en común, muchos
compatriotas lleguen al conocimiento del mensaje de salvación
de nuestro Señor Jesucristo, para honra y gloria
de nuestro Dios.