Hermanos de Talcahuano piden oración para
sobrellevar los efectos del terremoto y maremoto
Karina Andrea Fernández Neira
Corresponsal
"Tierra, no tengas miedo. Alégrate y celebra,
porque el Señor hará grandes cosas" (Joel 2:21).
Damos infinitas gracias a Dios, pues Él siempre
tiene cuidado de sus hijos y se mantiene fiel protegiéndonos.
Tras la catástrofe acontecida el pasado 27
de febrero, los estragos continúan apareciendo por doquier.
Y no sólo hablamos de desastres a nivel material, sino de
los daños que causó el terremoto que siguen surtiendo efecto
en el pensamiento y tranquilidad mental de los hermanos
en Talcahuano.
En esta oportunidad, queremos hacer un llamado
a toda la iglesia. A cooperar en oración y brindarnos apoyo
espiritual.
Si bien es cierto, nos mantenemos firmes y
confiados en la providencia de nuestro Padre Celestial,
pero seguimos siendo humanos, y en calidad de eso, es que
les hacemos esta invitación, a que se unan, y todos juntos
roguemos al Señor de la Gloria, que nos envíe de su fuerza,
que podamos seguir siendo vigorizados por el amado Espíritu
Santo y que pueda traer paz y consuelo a los corazones de
quienes sufren con cada réplica del terremoto que logran
percibir.
Queremos orar para que todo el estrés, producto
de la tensión acumulada, vaya en descenso, que nuestros
hermanos puedan hallar esa paz y calma que tanto necesitan.
Que puedan encontrar descanso en los brazos de nuestro Padre.
Oramos por las consecuencias que traen la destrucción
de miles de viviendas y caminos, de los escombros que cada
día acrecientan en número y hedor. Que cada cristiano que
se encuentra sometido a esto, pueda estar protegido ante
cualquier afección viral que se presente. Lo que más complica,
es la falta de agua, el riesgo de contraer enfermedades
es latente pues los desechos continúan en las calles. Pidamos
para que el servicio pueda restablecerse pronto.
Rogamos a Dios por los hermanos que se encuentran
afectados, pues sus fuentes de trabajo peligran debido a
la destrucción que causó el maremoto en Talcahuano. Que
puedan estar confiados en que nuestro Padre no nos abandona
y siempre tiene algo mejor para nosotros. Que Él es quien
da todas las cosas y suple nuestras necesidades.
Así, de esta manera, siguen surgiendo motivos
por los cuales debemos interceder. Que nuestra oración sea
guiada por el Señor y que nos muestre la necesidad de quienes
sufren. Precisamos de apoyo y seguimos creyendo que la búsqueda
de Dios, es nuestro mejor consuelo. Mantengámonos firmes
en la brecha y dispuestos a colaborar en cuanto sea necesario.
Un cariñoso saludo desde Talcahuano.
"Aunque me has hecho ver muchas desgracias
y aflicciones, me harás vivir de nuevo; me levantarás de
lo profundo de la tierra, aumentarás mi grandeza y volverás
a consolarme". (Salmos 71:20-21, Dios Habla Hoy).
Nota de la Redacción: Las fotos fueron
tomadas por Karina Fernández en el sector de San
Marcos, en el puerto de Talcahuano, donde vive con su familia.