Iglesia de Yerbas Buenas realiza sus reuniones
al aire libre, ya que el templo fue considerado "zona de
riesgo" luego del terremoto
John Bustos
Corresponsal
Debemos reconocer que el Señor tenía reservada
esta tierra para los efectos post terremoto. Considerando
la magnitud de la catástrofe y observando los estragos que
arrojó este sismo en las localidades de Parral por el sur,
Talca por el norte y todo el litoral del Maule, creemos
que Dios nos mantuvo protegidos de una manera muy singular.
A esto sólo podemos decir ¡Gracias, Señor!
La iglesia en Yerbas Buenas ha tenido una abnegada
acción social, específicamente en la recolección de alimentos
no perecibles, los cuales han sido entregados al Consejo
de Pastores de Linares y a través de éste, distribuidos
en las zonas más afectadas de la región.
Agradecemos a los hermanos del norte por toda
la colaboración enviada a las zonas de catástrofes. La iglesia
Asamblea de Dios Autónoma se hizo presente en esta región,
de manera especial en Talca, Yerbas Buenas, pero de forma
muy singular en la localidad de Parral. Porque aunque no
tenemos una obra establecida en ese lugar la iglesia pudo
atender la demanda de muchas personas damnificadas por el
terremoto. Gracias hermanos, porque ayudaron de forma anónima,
pero sepan que en el cielo los anónimos no existen, Dios
les recompensará.
La familia pastoral y la iglesia local en Yerbas
Buenas no sufrimos daños ni físicos ni estructurales, aunque
el municipio inspeccionó nuestro templo y consideró zona
de riesgo.
| Los hermanos de Yerbas deben realizar
sus cultos al aire libre, debido a que el añoso
templo que tenían es de adobe y las autoridades
lo consideró "zona de riesgo". |
El templo se mantiene en pie y esto para muchos
es un milagro considerando que la construcción es de adobe
y ya presentaba un cierto deterioro. Pero por prudencia
acogimos la sugerencia municipal más el temor de la gente
y decidimos congregarnos en la parte posterior del templo,
donde en la actualidad se está construyendo un salón comedor
y cocina, al cual le falta para ser terminado. Sólo cuenta
con murallas, piso de tierra y una estructura metálica arriba,
pero sin techo.
Pero el ánimo de la gente no mengua y nuestras
reuniones semanales han mostrado un importante incremento
en la asistencia. En realidad el número se ha duplicado
y cada vez es mayor.
Creemos que todo lo acontecido obedece a un
propósito eterno del Señor y Él se vale de lo que le plazca
para convocar a su pueblo.
Como sabemos que el estado emocional de la
gente está afectado decidimos hacer los cultos del día domingo
al aire libre. Previo a esto, los jóvenes hacen un trabajo
el sábado puerta a puerta, en el sector escogido para la
reunión e invitan para que las personas conozcan lo que
se va a realizar al día siguiente. Han tenido una buena
respuesta, y en muchos casos los jóvenes le ministran a
la gente oración y lectura bíblica que impartiendo paz y
fortaleza del Señor.
 |
| Pastor Patricio Orellana. |
El domingo recién pasado (14 de marzo), en
el sector llamado Villa El Bosque, once personas se rindieron
a Cristo Jesús aceptándole como Salvador de sus vidas.
Cuando Jesús dijo los campos están blancos
y listos para la siega, creo que se refería a un asunto
de sensibilidad. Cuando el trigo está maduro la lámina que
envuelve al grano queda tan sensible que un simple remezón
hace que el grano caiga, aunque no es una mayoría, pero
sí un buen porcentaje de las personas de nuestro país, son
muchos los que han mostrado pertenecer a esos campos blancos,
con todo lo ocurrido es tal el grado de sensibilidad que
los podemos ver caer como cae el grano y abrir sus corazones
para que Cristo transforme sus vidas.
Si bien es cierto la acción social es importante,
ésta debe ser acompañada con la predicación de la Palabra,
de lo contrario nuestra acción será insuficiente.
Deseamos que el Señor bendiga a nuestros hermanos
especialmente a aquellos que les tocó vivir de manera directa
los efectos de este terremoto y maremoto.
Estamos orando para que el Dios de Paz ministre
de manera muy particular cada una de sus vidas.