Sergio Mellafe: En la prueba aprendió la
gran lección del buen samaritano
Estaba
tiritando ante en el púlpito el domingo 16 de noviembre,
en el Templo Matta de Santiago, como si fuese la primera
vez que estaba dando un testimonio.
Así
lo reconoció él mismo. No era para menos, su propósito
era agradecer al Señor por su rápida mejoría y también
por la gran lección de buen samaritano que aprendió.
Es
Sergio Mellafe que el 27 de octubre pasado fue operado
de una hernia a la columna y 21 días después ya podía
desplazarse sin ningún problema. Es más, ni siquiera tuvo
que someterse a ejercicios de kinesiterapia.
Ante
la congregación agradeció fervientemente "a quienes han
apartado unos minutos de sus actividades para, escribir
un correo, hacer una llamada para dar ánimo y orar, trasladarme
hasta mi casa cuando no podía sobrellevar el dolor, empujar
una silla de ruedas con un paciente complicado por mareos
y náuseas y, además, pasar toda una mañana conmigo en
exámenes. En fin, todas muestras de gracia y misericordia
hacia un necesitado".
"En
26 años dedicados al ministerio de la literatura y habiendo
recorrido una buena parte del país, como lo saben los
que llevan más años en Cruzada de Literatura Cristiana
(CLC), esta es la segunda vez que hago uso de una licencia.
La primera fue cuando se me detectaron problemas con la
tiroides y ahora con este problema de hernias a la columna".
"Nunca
había estado tantos días en casa, imposibilitado y sin
trabajar, valioso tiempo que el Señor ha usado para enseñarme
una lección".
"El
gran valor que tiene un gesto de empatía hacia quien pasa
por una aflicción. Qué ánimo se recibe cuando en medio
de una prueba, un hermano envía una nota, hace una llamada
o muestra una sincera preocupación. Gracias amigos por
enseñarme con acciones lo que es un buen samaritano, de
verdad, en nombre de la obra o el ministerio he estado
muy lejos de practicar esta virtud, a veces los sacrificios
toman el lugar de la misericordia y el holocausto más
que la obediencia".
"Debo
reconocer que muchas veces pasé de largo frente a un familiar
o hermano en la fe, afligido por una aflicción, cuando
la oración de cortesía parecía bastar. Sólo el que está
confinado a una cama, a un dolor o una crisis, entiende
la tremenda importancia que tiene un gesto de piedad.
Gracias Señor por esta prueba".
Aprovechó
la oportunidad para agradecer a Paul Gustafsson, a quien
pidió ir a su casa dos antes de la operación, "ya que
estaba muy mal, y necesitaba la oración, puesto que no
podía descansar ni dormir por las noches; desde ese día
pude dormir bien y dos días antes de la operación no tenía
dolor, como los que experimenté por 60 días".
También
reconoció la ayuda de Alejandro Huerta, Patricio Rodríguez,
Maritza Pérez, a sus hermanos de CLC, a todos los pastores
y hermanos de Chile y Estados Unidos que se unieron a
su petición de oración, a nuestro sitio web, "y, por supuesto,
a mis queridas hermanitas y familia: Muchas gracias por
estas muestras de amor en el Señor".
Añadió
que fueron 90 días en que estuvo afligido, ya que una
de las dos hernias que tenía estaba muy cerca de
la médula. Sin embargo, luego de 21 horas de operado retornó
a la casa, totalmente recuperado.
"Me siento sumamente bien. Muchas gracias
al Señor por este milagro. Qué lección más grande he recibido
en esta etapa de 90 días en que he estado con este problema",
subrayó el hermano Sergio Mellafe.