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Iglesia de La Serena apartó a un presbítero para la obra local
>>Para el hermano Carlo Donnari Francesco "no es que me ascendieron de grado, sino que por el contrario, me degradaron de hermano a siervo".

Hermógenes Carril Torres

El pasado sábado 3 de diciembre de 2011, la iglesia de La Serena apartó a un presbítero para el trabajo en la congregación.

Se trata de Carlo Francesco Donnari González (34), casado con Beatriz Sandoval (30), y de cuyo matrimonio nació Keren Eunice (5). Él ha estado sirviendo en La Serena desde el año 2006.

El pastor de esta iglesia es el hermano Juan Carlos Martínez, quien también es pastor de Ovalle, razón por la cual reside allá y todas las semanas viaja para mantener la responsabilidad de esta congregación.

En un viaje que hicimos a la Parcela "El Boldo" en Pichidegua, con motivo de la Conferencia de Pastores, conversamos con el hermano Donnari.

-¿Qué significa haber sido apartado como presbítero de La Serena?
-Significa una gran responsabilidad en el Señor. Una de las cosas que he entendido en este proceso no es que me ascendieron de grado, sino que por el contrario, me degradaron de hermano a siervo, entonces tengo que asumirlo bajo esa responsabilidad.

-¿Cuánto tiempo en la iglesia?
-Catorce años como miembro activo, aunque no en la iglesia Asamblea de Dios Autónoma, pero sí en distintas instancias, digamos, de la iglesia y sirviendo siempre al Señor.

-¿Cuál es el trabajo que están desarrollando en la iglesia serenense?
-Nuestra iglesia no tiene un gran número de hermanos, pero sí vemos que el trabajo mayor que hemos tenido que estar haciendo en este tiempo, es consolidarnos como iglesia, consolidar a los hermanos para comenzar un trabajo, básicamente desarrollar un equipo de trabajo, el cual, en cierta forma, se ha visto plasmado ahora, no sólo con el reconocimiento de mi persona y de nuestro matrimonio como presbítero, sino que también de una evangelista que se nombró en la iglesia que es Ariana Rojas.

Entonces, yo creo que a partir de ahora, viene un trabajo que, desde hace dos o tres años hemos estado hablando como proyección y que ahora ya le podemos darle el puntapié y decir vamos hacer muchas cosas que habían quedado en el camino. Esto implica que el trabajo ha sido consolidarnos como iglesia, y de ahora en adelante, yo creo que hay que empezar a desarrollar las actividades que necesita la iglesia para poder crecer. No nos interesa tanto el número, porque siempre hemos dicho que lo importante, acá, no es el número, pero sí es importante llevar el mensaje y poder crecer.

-¿En que área específica va a estar usted?
-En este momento, sólo como apoyo directo al siervo que es el pastor Juan Carlos Martínez. Con el tiempo, Dios dirá qué va a suceder con nosotros, siempre he dicho que Él nos moviliza y que Él tiene la batuta. Él va a saber dónde llevarnos.

-¿Cuándo comenzó en La Serena y cuánta hermandad tiene?
-La Serena comenzó hace cerca de 10 años, aproximadamente. En la actualidad contamos con un grupo de no más de 15 a 20 personas, personas bautizadas; hermanos nuevos serán 2 ó 3 matrimonios, y hay gente que está de mucho antes que yo llegara a la iglesia, en 2006, así es que hay que considerar que hay una historia hacia atrás del Centro Carismático.

-¿En qué lugar específico de La Serena está la iglesia?
-Estamos en el paradero 10 de La Pampa. Tenemos un local que arrendamos para nuestras reuniones, es una sede comunal, y en este lugar tenemos las reuniones de culto el día domingo en la mañana. El día miércoles nos juntamos con los hermanos en mi casa, pues he puesto a disposición de la iglesia nuestra casa, donde tenemos los Estudios Bíblicos, y hace poco comenzaron los jóvenes, porque aunque somos pocos, son muchos los jóvenes. Ellos tienen sus reuniones de jóvenes, los sábados, en la casa de otro hermano que les queda más cerca, en Coquimbo. Porque eso es lo particular, casi todos los hermanos son de Coquimbo, aunque nosotros estamos sirviendo en La Serena. Es raro, nos estamos llevando los hermanos de Coquimbo para La Serena.