En recuperación está el pastor Herman Pinol,
luego de una cirugía al corazón
-Al presbítero de San
Antonio le implantaron un stent, después que le
descubrieron una importante obstrucción a una de sus arterias
cardíacas.
-Deberá estar en reposo relativo por algunas semanas y
reorganizar su agenda de trabajo.
Hermógenes Carril Torres
Ahora
su voz está casi como siempre, en cuanto
a tono y articulación, porque en días anteriores era notorio
el cansancio y falta de fuerzas. Es que se ha repuesto
en forma bastante rápida, luego del implante de un stent
a que fue sometido el pasado 6 de mayo, después del descubrimiento
de una importante obstrucción de una de las arterias
cardíacas.
Se trata del pastor de la iglesia Asamblea
de Dios Autónoma de San Antonio, Herman Carlos Pinol (50),
a quien en un mes le cambio la vida de una manera dramática.
Todo comenzó el sábado 5 de abril cuando
sintió una molestia al pecho.
Dejó pasar la situación, pero el miércoles 9 de abril
concurrió al hospital sanantonino, donde luego de algunos
exámenes lo dejaron internado, ya que su diagnóstico era
impreciso y se necesitaban nuevos exámenes.
El miércoles 9 de abril fue dado de alta en forma provisional
con citación para el lunes 21, donde debía concurrir al
Hospital "Carlos Van Buren" de Valparaíso para realizarse
una coronografía.
El examen reveló que tenía una importante
obstrucción de la arteria circunfleja que rodea la aorta.
El diagnóstico implicó que debía volver el martes 29 de
abril para efectuarle una angioplastía coronaria. Esta
intervención consiste en la colocación de un stent o tubo
de malla de alambre dentro de la arteria, el cual permite
abrirla y mantenerla de esa manera. Sin embargo, debido
a la falta de camas, el procedimiento fue aplazado.
El pastor Pinol contó que ese martes
29 de abril llegaron él y su esposa Lina Jaque al Hospital
"Carlos Van Buren", donde se iba a realizar el procedimiento.
A pesar del paro de la salud que había, estaban trabajando
en la sección angiografía y también en ambulancias. Sin
embargo, la cama reservada a su nombre en el Hospital
"Eduardo Pereira" del puerto para su internación posterior
había sido ocupada por un paciente crítico. Por esta razón,
la intervención de aplazó para el martes 6 de mayo.
Luego de la operación fue trasladado
al Hospital "Eduardo Pereira", de donde fue dado de alta
al mediodía del 7 de mayo.
A las pocas horas conversamos con él. En su voz se nota
que ya ha recobrado bastante la conversación chispeante
que forma parte de su personalidad, a la vez que toma
con humor ciertas situaciones como el cambio de hábito
alimentario, aunque admitió que todavía se sentía un poco
cansado luego de la operación, pero notaba una gran mejoría.
Su deseo es recuperarse lo más pronto
posible para volver a trabajar en la obra, pero ahora
con más tranquilidad.
En sus primeras palabras nos dice que
"en un cuadro general, gracias a Dios, estoy súper bien,
ahora puedo respirar profundo y ya no me canso, y es lo
más rico (se ríe)". "Puchas…estoy súper agradecido por
todos los que han estado preocupados por mí y por las
oraciones que, obviamente dieron como resultado lo que
estoy viviendo ahora, tranquilidad, serenidad, paz en
el Señor. Ahora a retomar una nueva forma de vivir con
un régimen bastante especial, un cambio brusco de lo salado
a lo sin sal, y bueno…a tomar un ritmo de vida también
un poco más tranquilo, no tan acelerado", nos recalca.
Al rememorar ese 6 de mayo cuando fue
sometido a la intervención quirúrgica en el Hospital "Carlos
Van Buren", recuerda que la operación duró unos 45 minutos
y que en un momento tuvo una angina de pecho, donde se
le cortó la respiración. Pero "me pusieron al tiro una
inyección, ya que me tenían una vía en el brazo izquierdo,
y con eso me estabilicé de inmediato". "Después siguió
el movimiento, y gracias al Señor que al ratito me dijeron
que ya estaba listo, quedó el stent ya estaba en
su lugar y ahora había que recuperarse, no más".
- ¿Cuánto va
a implicar esa recuperación?
- Todo este mes. Tengo que volver el 30 de mayo a control
en Valparaíso. Ahora me mandaron para la casa con reposo
absoluto por dos días y luego reposo relativo, así es
que a partir de este fin de semana podré levantarme a
ratos, caminar dentro de la casa, y volver a la cama.
No tengo que esforzarme mucho y debo tomar todos los días
un medicamento que me dieron, con el cual tengo que tener
cuidado con las heridas, porque es un anticoagulante.
- ¿Podría provocar
una hemorragia…?
- Claro, de hecho hoy (7 de mayo) antes de darme de alta
tuvieron que sacarme una vía intravenosa que tenía en
el dorso de la mano derecha y al ratito me apareció un
hematoma más o menos grande, que parecía un huevo, así
es que rápidamente tuvieron que venir a ayudarme a sacar
el parche, volver a apretar, después me pusieron hielo,
y ahora tengo la mano hinchada un poco, pero por lo menos
bajó bastante la hinchazón, aunque ahora no la puedo empuñar
bien, y aquí estoy con un parche bien vistoso, en este
momento.
- Decía que
se sentía un poco cansado ahora.
- Sí, pero más que todo estoy cansado del ajetreo de ayer
(6 de mayo). Me tuvieron esos 45 minutos ahí, donde te
hurguetean, te meten…bueno, me pusieron un introductor,
un aparatito con una bístula en la arteria, que era más
o menos gruesecita, así es que cuando me la sacaron, ahí
sangré su buen poco. Eso fue ayer como a las 10 ú 11 de
la noche, en el Hospital "Eduardo Pereira", y la doctora
que me hizo ese procedimiento estaba un poco preocupada,
pero apretó fuerte hasta que se formó el coágulo y de
ahí me vendaron. Me pusieron un parche grandote con unas
huinchas adhesivas bien apretadas y recién ahora en la
noche me las puedo sacar, pero todavía no lo he hecho,
y si no me molesta voy a dormir así esta noche y mañana
me la saco.
Agrega que no durmió mucho en la UCI de dicho centro asistencial,
ya en la sala había seis personas en total y las enfermeras
deben estar cada cierto tiempo observando a los pacientes,
lo que implica realizarle algunos procedimientos.
En lo personal, "me tuvieron con suero toda la noche,
o sea, venían a cambiar las botellas o las bolsas del
suero y también a dar los medicamentos, para lo cual en
el mismo suero me iban metiendo algunas inyecciones, entonces,
prácticamente me dormía un ratito y despertaba cuando
entraban a hacer un procedimiento, para lo cual pendían
la luz".
En la despedida, reitera sus agradecimientos,
primero al Señor y luego a todos los hermanos por sus
oraciones, tanto en nuestro país como en el extranjero.
Además, no olvida a su esposa Lina Jaque y sus hijos Felipe
Esteban, David Andrés y Alejandra Beatriz quienes han
sido un importantísimo refugio y apoyo en estos días en
que se quebrantó su salud.
Al consultársele por los gastos que
todo esto ha implicado, señala que todavía debe conversar
con una asistente social del Hospital sobre el tema, aunque
por ahora ha recibido el apoyo económico de la iglesia
de San Antonio y también soportado la situación con su
propio peculio.
Durante este tiempo, la iglesia de
San Antonio ha estado a cargo del presbítero Leopoldo
Alvarado.