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Cinco nuevos hermanos tiene la iglesia de Coquimbo Parte Alta luego del bautismo del domingo 4 de septiembre

Elizabeth Ortega
Corresponsal

El domingo 4 de septiembre se realizó el bautismo de cinco nuevos hermanos de nuestra iglesia de Coquimbo Parte Alta, el cual se efectuó en la playa La Herradura de Coquimbo.

La ceremonia estuvo a cargo de los pastores José Luis Alvarado, Miguel Tobar y Marcelo Araneda y en la oportunidad hubo un grupo de alrededor de treinta personas que acompañaron a los hermanos que bajaron a las aguas ese día.

Amelia Pizarro
Belén Muñoz
Manuel Araya
Mario Alfaro
Iván Jeldres

El pastor Alvarado realizó una reflexión sobre la importancia del bautismo y los hermanos alabaron al Señor con un par de alabanzas, frente a ese mar tan bello que nos ha regalado nuestro Dios.

Luego cada hermano que se iba a bautizar dijo unas palabras sobre lo que significaba para ellos el haber conocido a nuestro Dios y por qué decidió realizar el paso de fe que estaba a punto de dar.

Dios nos privilegió con un hermoso día soleado y la playa estaba hermosa, como preparada especialmente para cumplir por parte de nuestros nuevos hermanos el mandamiento de nuestro Señor Jesucristo cuando dijo: "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo" (Mateo 28:19).

Pastor José Luis Alvarado, hermano Manuel Araya, hermana Amelia Pizarro, pastor Marcelo Araneda, hermano Mario Alfaro, hermana Belén Muñoz, hermano Iván Jeldres y pastor Miguel Tobar.

Algunos de los bautizados habían conocido al Señor hace un tiempo y otros hace un mes o menos, pero todos estaban completamente seguros de que lo que estaban haciendo era muy importante y era un paso de fe hermoso, al demostrar públicamente que creían en el Señor Jesucristo y que lo aceptaban como el salvador de sus vidas.

Los hermanos que bajaron a las aguas son Amelia Pizarro, Belén Muñoz, Manuel Araya, Mario Alfaro e Iván Jeldres.

Les damos la bienvenida a la familia de Dios a nuestros nuevos hermanos en Cristo y los bendecimos de gran manera, agradeciendo a nuestro Padre Celestial por poder tener la oportunidad de ver cómo Él sigue siendo el mismo de todos los tiempos, cambiando las vidas de las personas y haciéndolos nuevas criaturas para su gloria.

Muchas bendiciones.