Frente a la ruptura entre padres e hijos
de hogares no cristianos, los pastores pueden ayudar bastante
en buscar soluciones
Tiene
37 años, estudió diseño y construcción de interiores,
pero también "estoy ejerciendo la pedagogía en clases
de religión evangélica en un liceo de la provincia de
Linares". Es oriundo de Viña del Mar, según confiesa.
Casado con "mi amada Jacqueline Torres,
hija del pastor Raúl Torres" y su hija es "nuestra preciosa
Sofía Paz de un año y cinco meses".
Así se presenta Patricio Orellana Muñoz,
pastor de la iglesia Asamblea de Dios Autónoma de Yerbas
Buenas, séptima región.
Le preocupa que siendo Yerbas Buenas
un lugar tranquilo, ya esté sufriendo el flagelo de la
droga y el problema de la delincuencia. "Aunque sabemos
que no son directamente desde Yerbas Buenas, sino que
son personas que vienen desde fuera a inculcar estas malas
costumbres y como son jóvenes, podríamos decir de provincia,
son fáciles de ser seducidos. Ahora, la problemática,
ya sea nacional o internacional, por supuesto, que también
la podemos analizar, no por ser una iglesia rural todavía,
vamos a quedar al margen de eso.
De hecho, estamos muy vinculados en la parte educación.
Creo que somos una de las provincias, y la comuna de Linares
especialmente, donde yo estoy trabajando directamente
con los pastores, que ha tenido porcentualmente uno de
los mejores resultados, en cuanto a las clases de religión
evangélica en los establecimientos educacionales.
Eso a nosotros nos ha dado un impulso para meternos cada
vez más en los temas legales, para examinar las leyes
de nuestra nación para no ser atropellados ni tampoco
sufrir discriminación, y para que la cosa sea con equidad".
-Desde el punto
de vista como profesor de religión, ¿cuál es su pensamiento
de la juventud?
-Los jóvenes, yo creo que con este avance tecnológico
donde todos tienen un acceso ahora directo a la red de
internet, facebook, por ejemplo, ya no es algo que digamos
que los jóvenes estén un tanto atrasados con relación
a los jóvenes de las grandes ciudades.
De hecho, están muy interiorizados, cosa que uno no lo
cree así, pero es tan así, y eso también provoca que sean
arrastrados por corrientes urbanas grandes y es ahí donde
debemos hacer un trabajo con sabiduría, con mucha cautela
porque son muy sensibles los jóvenes, pero ponerlos sí
en advertencia que hay cosas que pueden parecer, pero
que las examinen bien, porque muchas veces terminan no
siendo, como dice el refrán popular no todo lo que brilla
es oro.
De hecho, ellos han descubierto páginas en internet que
parecían cristianas, pero terminaron siendo páginas bastante
distanciadas de nuestra verdad bíblica cristiana, entonces
ellos mismos se van dando cuenta que el peligro está latente.
EL CONFLICTO
-¿Hay
un divorcio entre los jóvenes y sus padres, en general,
o son situaciones puntuales?
-Desde
la perspectiva estudiantil son muchos los casos de padres
separados, por lo tanto, eso ha provocado una ruptura
generacional. No han tenido diálogo directo con ninguno
de los dos, de hecho, muchos han preferido irse a la casa
de la abuela y esa es una manera de rebelarse por no quedarse
con ninguno de los dos, ya que no están juntos, se rebelan
de esa forma, entonces sí, yo veo que hay quiebre generacional.
Es fuerte, es fuerte.
Yo tengo muchos casos de hijos que
viven con los tíos, que viven con los abuelos, que no
quieren saber nada del padre, dejaron sola a la madre
y eso es un caso social, donde nosotros como pastores,
aparte de ser profesores, podemos ayudar bastante.
-Muchos piensan
que la tecnología, la medicina y otras disciplinas que
conocemos van a hacer que este mundo sea mejor, a la luz
de la Biblia, ¿qué cree usted como pastor?
-No sé hasta qué punto podría ser mejor, porque detrás
de todo esto hay un lucro, y como la Biblia nos enseña,
la raíz de todos los males es el amor al dinero, entonces
cuando está esa fuerza del lucro detrás de todo esto,
no sé…me cuesta creer que va a ser la solución.
Yo creo que la solución seguimos teniéndola
nosotros que tenemos a Cristo, y debemos cada día convencernos
más de eso, o si no, los otros van a pregonar algo que
simplemente no es la verdad. Como dijo un amigo, el que
no está dispuesto a predicar la verdad va a permitir que
se pregone la mentira y yo creo que sí es un aporte tal
vez a la sociedad lo que tú me preguntabas, pero no creo
que sea la solución definitiva. Creo que hay una parte
en ello que no es tan así.
-Algunos dicen
que estamos a pocos minutos de la última hora en el reloj
del Señor, ¿qué cree usted?
-La tranquilidad que a uno le queda es saber que no hay
ninguna profecía que nos diga puntualmente que cuando
ocurra esto o aquello, entonces Él va a venir. De hecho,
creo que la Iglesia va a experimentar ese retorno y aún
habrá profecías que todavía no se habrán cumplido. Entonces,
si nosotros pensamos en eso, también podemos caer en una
reacción alarmista y creo que Dios no nos llamó a alarmar
a la gente, Dios nos llamó a que la gente pueda conocerle,
prepararse para un hecho eventual como éste, pero no creo
que debemos levantar la voz diciendo ya, estamos en el
momento, ni siquiera decir que falta muy poco tiempo,
porque en realidad también en eso podríamos errar.
Lo que sí creo es que el momento va
ocurrir, como bien dice la Palabra, en tiempos en que
van a comenzar a manifestarse muchas cosas que ya estamos
viendo, pero no por ello yo podría atreverme a decir que
estamos a las puertas ya. Creo que eso sería también como
caer en el sensacionalismo, en la forma alarmante de prácticamente
ganar gente, porque la gente se asusta, y yo creo que
ahí debemos de tener cuidado.
YERBAS
BUENAS
Según el censo de 2002, la población
de la comuna de Yerbas Buenas es de 16.904 habitantes,
de los cuales el 89,12% es rural, y el 10,88% es urbano.
-¿Cómo está
organizada su iglesia?
-Localmente somos dos presbíteros, pero estamos trabajando
juntamente con el presbiterio de Talca. De hecho, ese
es el presbiterio en sí, los dos presbíteros que están
en Talca, que son Roberto Cayumil y William Verdejo, más
los dos presbíteros que están en Yerbas Buenas, que son
Francisco Gutiérrez y quien les habla.
-¿Tiene anexos?
-Tenemos dos anexos en Yerbas Buenas que están en el sector
de Llano Blanco y ahora uno que es muy nuevo en el sector
de Abranquin. Ambos están como a cuatro kilómetros del
pueblo, así es que los podemos atender.
-¿Cuántos hermanos
son?
-Nosotros, aproximadamente, debemos estar bordeando ya
los cien hermanos que nos congregamos cada domingo y esperamos
que ese número sea multiplicado.