Sabíamos que Orissa es la ciudad más
hostil y resistente al evangelio en India; sin embargo,
nunca habíamos visto nada igual, fuimos victimas de continuas
amenazas y acosos mientras trabajábamos cerca. Ninguno
de nosotros pensó que ellos llegarían a esta clase de
carnicería y parece que la prensa occidental desconoce
este tema completamente, déjenme explicarles:
"El pasado fin de semana un sacerdote
hindú y cuatro de sus asistentes, quienes estaban trabajando
en las villas de Orissa re-convirtiendo a las personas
al hinduismo, fueron baleados en el centro de la ciudad,
inmediatamente se les echó la culpa a los cristianos y
un grito general clamó "¡maten a los cristianos!" Y el
horror comenzó. En los últimos 4 días hemos sido testigos
de cientos de iglesias quemadas y destruidas, decenas
de tribus cristianas han sido masacradas solo por llevar
el nombre de Cristo.
Día y noche he estado en contacto con
nuestros amigos esparcidos en 14 centros diferentes en
Orissa…, están en medio de todo este caos. En Tihidi,
justo después que la policía les ofreció protección, 70
militares, sedientos de sangre, vinieron a matar a nuestro
equipo y destruir la casa, no se les permitió entrar,
pero arrojaron ladrillos y piedras, rompieron nuestra
puerta, etc. Prometieron volver y "terminar el trabajo".
Nuestro equipo y niños han permanecido
los últimos tres días encerrados dentro de la casa, sin
abrir puertas ni ventanas, clamando al Señor desesperadamente
en oración, muchos policías les han ofrecido protección.
En Kalahandi la policía y algunos simpatizantes locales
le permitieron a nuestro grupo y niños salir del centro
en tres minutos, no alcanzaron a cambiarse de ropa ni
llevar artículos personales, tan pronto los militares
se enteraron que habían huido fueron a quemar el centro
y a matar a quienes estuvieran ahí, si no fuera por la
gracia de Dios habría sido un funeral múltiple.
En Phulbari, la mafia llegó en busca
de misioneros y cristianos que estuvieran en el lugar,
pero los locatarios cristianos les dijeron que no había
cristianos en el área. Así que se fueron, lo mismo sucedió
en Balasore, gracias a Dios.
Los fanáticos circulan fuera de nuestros
centros esperando una oportunidad de matar, debido a esto
todos nuestros centros están cerrados con el equipo y
los niños adentro y resguardados por la policía que hace
ronda afuera del lugar. Otros centros no han tenido la
misma fortuna, en un orfanato católico las personas dejaron
escapar a los niños, pero quemaron el edificio con un
sacerdote y un profesor adentro, muchos creyentes han
sido asesinados esparciendo sus restos en el camino incluso,
mujeres y niños.
En otro orfanato administrado por otra
institución, el director y su esposa huyeron dejando el
equipo y todos los niños atrás.
He hablado con nuestros directores
del GNI y dijeron: "nos quedaremos con nuestros niños,
viviremos o moriremos juntos, pero nunca abandonaremos
lo que Dios nos llamó a hacer".
A más de 5.000 familias cristianas
les han destruido o quemado sus casas y han tenido que
huir a la selva esperando con gran temor que el gobierno
pueda conseguir paz, pero hasta ahora no se ha logrado.
Todo esto continuará por los próximos 10 días (hasta que
se cumplan los 14 días de luto por el sacerdote hindú
asesinado) muchos cristianos morirán e iglesias serán
destruidas.
El gobierno federal está tratando de
restaurar el orden y llevar las cosas a la calma.
Pedimos oración, solo la mano de Dios
puede calmar esta tormenta. Ninguno de nosotros sabe lo
que es la persecución y nuestros niños y grupo lo están
viviendo, la mayoría de nuestros niños vienen del hinduismo
y están completamente confundidos y desconcertados debido
a lo que están viviendo. Muchos de sus cuidadores han
huido a la selva y no pueden volver a buscarlos durantes
estos momentos difíciles.
Después de todo esto estoy más convencido
de continuar con nuestra meta de transformar una nación
mediante sus niños. Orissa será salva, ese es el clamor
de nuestro corazón. Si podemos tomar a estos miles de
niños e instruirlos en el evangelio, ellos transformarán
esta región, esta es una meta a largo plazo, pero es una
estrategia pensando en la "gran comisión".
¿Qué pueden hacer? Primero mantengan
esta situación en oración; segundo manden este mail a
la mayor cantidad de gente posible, debemos decirle al
mundo y aumentar nuestras oraciones por esta guerra espiritual
(estamos literalmente peleando contra el diablo para vivir
por el Reino de Dios.)
Los próximos 10 días son cruciales
oremos para que la paz y la calma prevalezca en Orissa.
Gracias por leer este mail, por favor
mándalo y ayúdanos a tener una mayor cantidad de gente
con nosotros para disminuir el esfuerzo de cumplir su
mandato: "Id y haced discípulos a todas las naciones…"
¡Oradores a trabajar!