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Pastor Claudio Navarro visitó a las iglesias asociadas del Valle de Aconcagua

Denise Arias Cid
Corresponsal de Villa Alemana

Pastor Claudio Navarro (foto tomada del sitio www.salemkirken.no)

Con gran gozo, las iglesias de SONORE (Sociedad Noruega de Evangelización) recibimos la visita desde Noruega del pastor Claudio Navarro y su esposa, Else Ekornaas.

Su llegada fue el día 19 de enero y estuvieron en Chile durante tres semanas ministrando la Palabra de Dios en la iglesia de Villa Alemana y en las iglesias asociadas de la Quinta Región (Los Andes, Calera, Quillota, Quintero y Papudo).

Además de predicar en cada uno de estos lugares, compartió con nosotros en un Retiro para los líderes donde el tema fue "Paternidad Espiritual", en el cual fuimos ministrados fuertemente acerca de la paternidad de Dios a nuestras vidas y de la necesidad de convertirnos, como líderes, en padres espirituales para otros.

La hermana Else Ekornaas estuvo ministrando a las mujeres de la iglesia en un culto especial, donde fueron bendecidas con una palabra sobre el libro de Ester.

El día 8 de febrero fue el último culto con la iglesia antes de regresar a Noruega. En la oportunidad, el pastor Navarro compartió la Palabra dando como versículo principal: "Decid al justo que le irá bien", el cual está en el libro de Isaías 3:10.

Con esto motivó a la congregación a confiar en Dios, a pesar de lo que humanamente podemos ver para este año, en cuanto a los pronósticos mundiales sobre la economía y otros temas que hoy escuchamos a nuestro alrededor. A pesar eso, podemos creer que para la Iglesia del Señor viene el mejor tiempo como lo asevera Isaías 60:1-2, ya que antes de la venida de Cristo viviremos el mayor avivamiento de la historia. Esta es nuestra esperanza y en esta Palabra está apoyada nuestra fe.

Como conclusión, podemos decir que la visita del pastor Claudio Navarro y su esposa fue una gran bendición para nuestras vidas, reconociendo en él la paternidad espiritual hacia nosotros como iglesias asociadas.

Agradecemos al Señor por este hermoso tiempo y a la iglesia Salemkirken, de Oslo, Noruega, por permitir y hacer económicamente posible la visita de este siervo de Dios.