Partió a la presencia del Señor la hermana
Miriam Gustafsson
>> De acuerdo a la cultura sueca,
sus funerales se realizarán el próximo jueves
21 de julio.
Hermógenes Carril
Torres
Este
miércoles 22 de junio, en la madrugada (hora de Suecia),
partió a la presencia del Señor nuestra querida hermana
Miriam Gustafsson (92), quien residía en Estocolmo.
Ella era la hermana mayor de nuestro hermano
Samuel Gustafsson.
En el último tiempo había estado con su salud
bastante complicada, ya que incluso en febrero pasado se
había pedido la oración por ella, pues había sido internada
en un hospital, luego de sufrir un derrame cerebral, el
cual le provocó la parálisis de uno de sus lados. Gracias
al Señor, recuperó el movimiento de su cuerpo, pero no así
el habla.
Luego, junto con su esposo, Samuel Svensson,
fueron llevados a un hogar para ancianos, un lugar muy cómodo,
donde podían almorzar en un pequeño departamento o en el
comedor para todos, ya que ella podía alimentarse sola,
sin ayuda.
Sin embargo, hace unas dos semanas Lennart,
el hijo mayor, empezó a notar que se sentía decaída, y cansada.
Ella se fue apagando de a poco, y en más de una ocasión,
antes de sufrir el accidente vascular, había manifestado
su deseo de irse con el Señor. Varias veces se le escuchó
decir ¡cuándo me buscará el Señor!
De acuerdo a la cultura sueca, sus funerales
se realizarán el próximo jueves 21 de julio.
Le sobreviven a la hermana Miriam, su esposo
Samuel, y sus hijos Lennart, Ivar, Roberto y Henry.
Pedimos a la iglesia capitalina y del país
la oración por nuestro hermano Samuel y su familia. Que
el Señor les reconforte, por esta partida sucedida a tanta
distancia. Sabemos que pronto nos veremos, todos, junto
a nuestro Salvador Jesucristo. En estos momentos, la hija
mayor de nuestro hermano Samuel Gustafsson, Lisbeth, está
en Estocolmo, acompañando a Déborah, la otra hija de nuestro
hermano.

HACE SEIS AÑOS
Como se recordará, la hermana Miriam y su hermana
Noemí llegaron en septiembre de 1938 a Chile, procedentes
de Argentina, para reforzar el trabajo de la naciente iglesia
que estaban plantando sus padres en Santiago, los misioneros
Albino y Fanny Gustafsson, junto al menor de la familia,
Samuel.
El trabajo que ellas iniciaron fue la Escuela
Dominical y su labor se extendió hasta 1986 cuando volvió
a Suecia, luego de trabajar tanto en Argentina como en Chile.
En febrero de 2005 volvió a visitar la iglesia
en Santiago, y en dicha oportunidad se recordó que ella
tenía el número tres de la matrícula de la iglesia capitalina.
En su testimonio ante la congregación dejó
marcado su carácter para quienes no le conocían. Por
esta razón, le invitamos a revivir lo que dijo nuestra hermana.