La intensa lluvia no fue obstáculo para
que el Señor bendijera el Retiro Regional de Hermanas de
Lautaro
Belén Castro
Corresponsal
Bajo el lema "Si necesitas a Dios…no te apresures
a irte de su presencia" se realizó, el sábado 29 de agosto,
un hermoso Retiro de Mujeres, en el templo de la iglesia
Asamblea de Dios Autónoma de Lautaro.
Alrededor de 55 hermanas se apartaron para
tener un precioso tiempo en la presencia del Señor.
La invitada, en esta oportunidad para compartirnos
la Palabra de Dios, fue nuestra hermana Adela de Torres
de la iglesia Asamblea de Dios Autónoma de Melipilla. Los
temas entregados fueron: "Administrando bien el tiempo"
y "Mujeres conforme al corazón de Dios", los cuales fueron
de gran bendición, ya que nos hablaron directamente al corazón
de cada una de las que participamos en este Retiro.
Queremos destacar que a pesar de la intensa
lluvia que caía sobre nuestra ciudad, de igual manera las
hermanas de Lautaro y sus anexos, valientemente, se reunieron
y la presencia del Señor se hizo notoria de una manera muy
especial.

Al término de la actividad, el pastor Juan
Castro nos comentó: "Damos gracias a Dios por este tiempo
tan especial que nuestras hermanas tuvieron en este Retiro,
especialmente, por la profunda espiritualidad que se vivió.
Espero que la Palabra que se les ha sido entregada pueda
verdaderamente llevarlas a una vida de mucho más compromiso
con el Señor y su obra, ya que estoy seguro que Dios quiere
usar a las mujeres en este tiempo para bendición en medio
de su Iglesia…"

Por su parte, la hermana Olga Castro, líder
del Departamento de Mujeres afirmó que "para nosotras, las
mujeres, este Retiro ha sido de mucha bendición, aunque
muchas de las cosas que el Señor nos habló fueron para hacernos
reflexionar cuán importante es en este tiempo dedicarnos
a una búsqueda mayor en la presencia de Dios. Damos gracias
por la comunión vivida a través de la Palabra, la adoración,
y no está demás decir, la rica comida que compartimos juntas
preparada por nuestros hermanos varones y jóvenes... Quisiera
destacar la visita de nuestra hermana Adela, que, sin duda,
el Señor la usó en gran manera en nuestro medio…"

También quisiéramos enfatizar la preciosa reunión
de culminación, el domingo 30, donde nuestra hermana Adela
tuvo la responsabilidad de compartir la Palabra de Dios
con la toda la hermandad.
Solo nos queda darle la gloria y la honra a
nuestro Padre Celestial por esta experiencia tan maravillosa,
en su presencia.