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Pastor Jenaro Bahamondes celebró 40 años en el ministerio pastoral y 60 de vida

>> Asevera que "al ministerio se entra como una respuesta a un llamado divino o vocación, si no existe esa seguridad, difícilmente se puede perseverar en el tiempo en este servicio".
>> Si no hubiese trabajo en la obra del Señor, se habría dedicado a la docencia.

Hermógenes Carril Torres

Ajetreadas semanas ha vivido el pastor de Osorno Centro, Jenaro Bahamondes Urrutia, quien este 1 de diciembre cumplió 60 años de vida, pero también celebró 40 años en el ministerio pastoral.

El 22 de noviembre pasado viajó junto a su esposa Dorka a la ciudad de Lerdo, región noreste de México, para participar en una Conferencia de Pastores y Líderes de la Iglesia Cristiana Antioquía del pastor Juan Hernández, ocasión que aprovechó para presentar la reedición de su libro sobre liderazgo. Añade que "este viaje que hice junto a mi esposa fue un regalo de la iglesia que pastoreo aquí en Osorno".

De vuelta en nuestro país, el sábado 4 de diciembre, la iglesia osornina reconoció estas dos efemérides con una emotiva velada de camaradería. La actividad se realizó en el templo de Osorno Centro, y contó con la presencia de hermanos y pastores locales, los que pudieron compartir una cena alrededor de la música, testimonios y muestras de afectos.

En la oportunidad, el pastor Bahamondes agradeció el cariño de quienes le acompañaban, y realizó un breve recorrido por su trabajo pastoral, desde sus inicios en la iglesia de Los Muermos, revisando su paso por Viña del Mar, San Carlos, hasta su estadía actual en la ciudad de Osorno.

México

-¿Cómo fue el ambiente, cuántos pastores y líderes hubo en Lerdo?
-La iglesia Antioquia es una congregación muy carismática que está experimentando un tiempo hermoso de renovación y crecimiento y en la Conferencia se pudo percibir esa misma atmósfera. Desde el momento mismo de llegar al auditorio, se observaba un ambiente de festividad y regocijo, donde se reunieron unas 600 personas.

-¿Había un tema central que tratar?
-Claro que sí. El eslogan alrededor del cual versaron los temas fue: "La Iglesia, la esperanza del mundo". Para los anfitriones este lema es de muchísima importancia debido al clima de inseguridad social que vive hoy México, producto de la ola de crímenes, asaltos y secuestros que está dejando como resultado el narcotráfico. Siempre la Iglesia ha sido y será la esperanza del hombre.

Cerca de 600 personas se congregaron durante la Conferencia en la ciudad de Lerdo, México.
El pastor Juan Hernández presenta en la Conferencia el libro del pastor Bahamondes.

-En lo personal, ¿cómo fue recibida la presentación de su libro "El perfil de un líder"?
-Este libro ha tenido una excelente aceptación donde ha sido presentado o se está vendiendo. He recibido comentarios muy halagadores al respecto. En esta Conferencia ocurrió lo mismo, los hermanos manifestaron mucho interés en conseguirlo.

Los 40

-Usted celebró sus 40 años en el ministerio pastoral y 60 años de vida, ¿cómo es haber trabajado ya 40 años para el Señor?
-La mejor decisión que podemos hacer en nuestra vida es servir al Señor, de modo que estos 40 años dedicados a su servicio han sido para mí un privilegio, ninguna otra profesión u oficio puede compararse con el ministerio cristiano. Tenía solo 20 años de edad cuando abracé esta carrera y ahora después de 40 años digo que si tuviera la oportunidad de volver a nacer, escogería de nuevo ser pastor. La satisfacción más grande que se puede tener es ver vidas rendidas a los pies de Cristo y transformadas por su poder.

-¿Cómo fue su comienzo en la obra y cómo ha seguido?
-Al ministerio se entra como una respuesta a un llamado divino o vocación, si no existe esa seguridad, difícilmente se puede perseverar en el tiempo en este servicio. Creo que Dios escoge y llama a sus siervos y también, Él abre las puertas y confirma la tarea que hacemos. Muchas veces se comienza sirviendo en el anonimato y en pequeñas tareas, pero si somos fieles en eso, Dios nos va delegando responsabilidades mayores, por lo menos observo que esa ha sido mi experiencia.

-¿Ve en las generaciones actuales ese deseo ferviente de trabajar en la obra de Dios o hay cierta reticencia a hacerlo, ya que privilegian su preparación profesional, lo que no es criticable?
-Al respecto, observo dos situaciones: Primero, sí creo que hay personas que tienen ese interés de dedicar sus vidas al ministerio cristiano, converso con jóvenes que manifiestan esa inquietud. Ellos dicen: "me gustaría abrazar el ministerio". Pero, lo segundo que veo es que la influencia de esta sociedad moderna absorbida por el consumismo está llevando a los jóvenes a vivir en una zona de comodidad que les impide a estar dispuestos a ir o comprometerse con la "causa" de Cristo. Es bueno que nuestros jóvenes estudien y se prepararen a través de una carrera profesional, pero lo importante es que escojan una profesión desde la cual puedan servir al Señor. La Iglesia de hoy necesita obreros bien preparados, que estén a la altura de los requerimientos de este tiempo.

El 5 de enero de 1973 contrajeron matrimonio Jenaro y Dorka.

-Hay jóvenes que reciben el llamado para trabajar en la obra y casi de inmediato miran a otros países como China, India, Rusia, ¿qué tan legítimo es esto si aquí en Chile hay tantos lugares donde falta sembrar y mantener la semilla de las buenas nuevas?
-Creo que es muy bueno tener una visión misionera transcultural, es decir no debemos dejar de pensar en el mundo no alcanzado, es la responsabilidad de la Iglesia llevar las buenas nuevas de salvación hasta los confines de la tierra. Sin embargo, pensar en nuestra "Jerusalén" es el compromiso inmediato. Cada discípulo de Cristo debe convertirse en un "pescador de hombres" influyendo con los valores del Reino de Dios en donde se encuentre, en el hogar, en el vecindario, en el trabajo, en su congregación local, etc., mientras somos efectivos en este entorno, Dios puede llevarnos a otras esferas de servicio.

-Si no hubiese recibido el llamado y se hubiera dedicado a otra actividad, ¿qué habría hecho y por qué?
-Me hubiere dedicado a la docencia, porque creo que la mejor inversión de la vida es la formación de otras personas.

Fondo FE

-A propósito, ¿qué papel ve usted en nuestro Fondo de Extensión, FE?
-Considero que este es un excelente mecanismo que tenemos en nuestra Iglesia Asamblea de Dios Autónoma para extender la obra a lugares en donde no estamos presente. De hecho, hay actualmente un buen número de congregaciones que han nacido producto de este esfuerzo que hacen las iglesias del país. Pero como todas las visiones, si éstas no se renuevan tienden a perder su lozanía, de ahí la importancia de mantenernos en un constante escrutinio, revisando cómo estamos realizando nuestra visión y cómo podríamos mejorarla. Siempre existirán las posibilidades de hacer mejor las cosas. Lo fatal es dejarnos atrapar por el estatus quo.

La cena en el Templo de Osorno Centro.

-¿Qué piensa para el futuro si el Señor tarda en venir?
-Creo que lo mejor está por venir. Si el Señor tarda en su venida nuestros mejores años están por delante. Suelo decir que "si en la chimenea hay fuego, no importa que haya nieve en el techo". Mi anhelo es servir al Señor hasta el final de mis días con la misma pasión y entrega que al principio. En este momento estoy comprometido con la iglesia en Osorno en un proyecto que hemos denominado "Multiplicación de iglesias", en este desafío hemos visto un crecimiento muy interesante durante estos últimos años. Hemos crecido numéricamente, hemos consagrado a otros presbíteros, seguimos formando a nuevos obreros en nuestro Instituto Bíblico, continuamos fortaleciendo el Hogar de Niñas "El Alba" que es nuestro brazo de acción social, en fin, cada día lo vivimos para realizar el desafío que nos ha tocado en esta hora de la historia.

-¿Cómo estuvo esa celebración en la iglesia de Osorno Centro?
-Muy emotiva. Reunirse con la gente que se ama y recibir muestras de ese amor siempre será un factor motivador. El servicio no es fácil, a veces el camino se coloca cuesta arriba, pero estos momentos son tiempos de refrigerio que renuevan las fuerzas y nos impulsan a seguir adelante.

-Algún comentario sobre esta parte de su vida.
-Me considero una persona feliz y realizada, pero a la vez miro el futuro con muchas expectativas, porque como ya he dicho, creo que el mejor tiempo todavía no se ha vivido. También quiero destacar el importantísimo papel que han cumplido en mi vida, mi esposa y mis hijos, en especial en los momentos complicados.

Datos:

-Nombre: Jenaro Bahamondes Urrutia (60).
-Nombre de la esposa: Dorka Sobarzo Pérez (56).
-Hijos: Ronald (35), periodista y comunicador social. Claudio (33), licenciado en trabajo social y Lilibeth (25), cirujano dental.

Familia Bahamondes-Sobarzo: Jenaro, Dorka, Lilibeth, Ronald y Claudio.