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Iglesia de Chillán despide a la hermana Inga Hagstedt que pronto retorna definitivamente a Suecia

Ana María Pastén
Corresponsal

"La oración acorta todas las distancias, en el trono de Dios es el lugar donde todos podemos reunirnos ".

Con estas palabras el pastor Hermes De la Hoz se refirió al pronto regreso a su patria de la misionera sueca, hermana Inga Hagstedt, quien visitó la congregación de Chillán el pasado domingo 27 de marzo para despedirse de la hermandad, y muy especialmente de las hermanas con las cuales compartió año tras año los Retiros de Mujeres en El Rosal.

La hermana Inga contó a la iglesia que retorna a su país movida por el deseo de hacer la voluntad de Dios.

"El mensaje de Dios ha sido claro, ahora es el tiempo de regresar". Así relató la forma en que el Señor ha hablado a su vida respecto a su vuelta a su país y la seguridad que siente en cuanto a dejar Chile, pues su deseo es estar allí donde el Señor quiera tenerle.

Nuestra hermana compartió la Palabra de Dios con la iglesia, para lo cual se basó en Lucas 13:23 y 24, que habla sobre aquellos que quieren entrar por la puerta estrecha, pero no quieren dejar su antigua manera de vivir. El Señor habló a través de su Palabra haciendo notorio que para seguir a Dios y entrar por la puerta estrecha es dejar atrás la antigua forma de vida y todo lo que a Dios no le agrada. De esta forma, la Palabra del Señor guió a la iglesia a examinar la propia vida sabiendo que el tiempo es peligroso y que, por lo tanto, debemos estar preparados hoy con la seguridad de estar en el camino.

Al entregar el mensaje, la hermana Inga fue compartiendo parte de su testimonio y de cómo aceptó al Señor como su salvador en medio de la noche a la edad de 6 años junto a su hermana, tres años mayor que ella.

El pastor Hermes de la Hoz despide a la hermana Inga.

Luego de la predicación de la Palabra el pastor De la Hoz invitó a la congregación a orar por esta sierva del Señor agradeciendo a Dios por los años que ella dedicó a la obra del Señor en el país junto a su esposo, específicamente en Osorno, primero en el Hogar de Niñas El Alba y luego en la iglesia local.

Asimismo, la iglesia de Chillán también reconoció en la persona de la hermana Inga, la obra misionera de aquellos hermanos de Suecia que lo dejaron todo por cumplir la gran comisión de ir por todo el mundo y predicar el evangelio, recordando que el evangelio llegó a Chile gracias a la obediencia y valentía de hombres y mujeres que decidieron dejar su tierra y su gente por traernos las nuevas de salvación.

También en la persona de la hermana Inga, el pastor Hermes de la Hoz comprometió a la iglesia chillaneja a orar por Suecia y ver en este país un campo misionero.