Fue entregada la ayuda a hermanos damnificados
por el terremoto y maremoto en las Regiones de Maule y Bío
Bío
>> La caravana de cuatro vehículos,
incluyendo un camión-container, estuvo en los lugares
con más necesidad.
>> Los hermanos de nuestra iglesia Asamblea de Dios
Autónoma repartieron cajas de víveres, artículos
de aseo, ropa en general, frazadas, colchonetas, agua y
remedios recolectados en la campaña solidarioa en
los últimos días.
>> Incluso hubo un intento de saqueo en Talcahuano,
pero la mano del Señor los protegió.
Hermógenes Carril Torres
Luego de cuatro días en la zona más impactada
por el terremoto y maremoto del 27 de febrero, regresaron
a Santiago los integrantes de la caravana de nuestras iglesias
que llevó ayuda a nuestros hermanos damnificados en las
Regiones de Maule y Bío Bío.
Conversamos
con el pastor de Coquimbo Oriente, Alberto Alvarado, para
que nos entregara sus primeras impresiones de este trabajo,
ya que próximamente incluiremos un informe más completo
y también con más fotografías de lo que fue visitar esas
zonas, donde hay un estado emocional de tensión.
Como se recordará, una parte de la ayuda fue
acopiada en el Templo Matta y ordenada y clasificada por
los jóvenes de la iglesia capitalina.
-¿Cuándo partieron y
cuándo volvieron?
-La caravana de cuatro vehículos partió el miércoles de
madrugada y regresó ayer sábado (13 de marzo).
-¿Cuántos lugares visitaron?
-Desde Talca, primer lugar de ayuda hasta Lomas de Putagán,
cerca de Linares, unos diez lugares. Pero también entregamos
ayuda para damnificados en Hospital, Pelluhue, Dichato,
Constitución, Huenutil y lugares aledaños, aunque físicamente
no se llegó.
-¿En qué consistió la
ayuda?
-La ayuda material, transportada en el container y demás
vehículos, eran cajas de víveres, artículos de aseo, ropa
en general, frazadas, colchonetas, agua, remedios. A esto
se suma un grupo de siete jóvenes que hacían tareas físicas;
dos jóvenes estudiantes de medicina y el equipo pastoral
que ayudó en la parte espiritual, o sea una ayuda bastante
completa.
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| Los jóvenes capitalinos cargan,
en el Templo Matta, uno de los camiones con ayuda para
nuestros damnificados del sur. |
-¿Quiénes eran los del
equipo pastoral?
- Fuimos Jorge Arias (Los Andes), José Alvarado (Coquimbo),
Alejandro Huerta y Francisco Hernández (Santiago), Herman
Pinol (San Antonio) y yo.
-¿De dónde eran los
jóvenes?
-Eran de Santiago, aunque en Talcahuano se nos sumó un joven
de San Nicolás. El equipo médico era de Coquimbo.
-¿Qué lugares les impactaron
más?
-Es difícil responder, pero tuvimos una experiencia muy
fuerte en un sector de Talcahuano llamado La Gloria. Allí
una parte de un cerro se desmoronó y varias casas quedaron
completamente destruidas, entre ellas la casa de un hermano
de la iglesia. Su casa era de construcción sólida, pero
quedó con daño total y debe ser demolida.
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| La caravana de ayuda hace un alto en
algún punto de la carretera hacia el sur. |
-Entre los momentos
tensos también está el hecho de que casi fueron saqueados.
¿Cómo fue eso?
-Sí, fue un momento tenso…Sentimos muy de cerca el espíritu
reinante en la gente. Estimo que fueron varios cientos de
personas las que rodearon el camión. Ninguno de nosotros
imaginó que algo así sucedería. Por un instante nos vimos
sobrepasados por la muchedumbre que solo quería abrir el
camión. Un dirigente dijo que si abríamos el candado la
gente tomaría dominio del camión. Fue algo rápido y de gran
carga para nosotros.
-Usted habló del estado
emocional de las personas que vivieron este terremoto y
maremoto…
-Primero que todo, los pastores sentimos el respaldo de
la iglesia - país. La gente en dolor recibió con emoción
las oraciones, querían que alguien simplemente les escuchara.
Son personas que están muy deprimidas. Alguien me dijo "cierro
los ojos y veo las imágenes, escucho los ruidos y los gritos".
En este momento, los "pastores" son muy necesarios para
curar las almas de esta gente, llevarles a Cristo.
Al finalizar, el pastor Alvarado agradece la
ayuda de los hermanos que entregaron generosamente sus aportes:
"Muchas gracias a todas las iglesias del país que enviaron
ayuda material y ofrendas. Todos estuvimos allí secando
lágrimas, la unidad de la iglesia es hermosa en circunstancias
así".
Sobre lo que viene asevera que "creo que la
etapa de ayuda urgente era esta, ahora necesitamos entrar
a la etapa de la reconstrucción, para esto necesitamos seguir
apoyando. Pronto enviaré a las iglesias un informe detallado
de este servicio y publicaremos en extenso lo que fue esta
campaña".
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| Parte de la gran destrucción
que los hermanos de la caravana de ayuda encontraron
en el Cerro La Gloria de Talcahuano. |