En el cementerio de Melipilla descansan
los restos del hermano Artemio Torres Torres
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| El hermano Artemio Torres
Torres ya está en la presencia del Señor. |
Unas 200 personas se dieron cita en el
Templo de la Iglesia de Melipilla Parte Alta para despedir
los restos del hermano Artemio Torres Torres, el pasado
martes 17 de febrero, a las 16 horas.
Como se ha informado, él era el padre
de cuatro pastores de nuestra iglesia a lo largo del país:
Raúl Torres de Chillán Viejo; Daniel Torres de Coquimbo-Sindempart;
Heriberto Torres de Melipilla Centro; y Ricardo Torres
de Melipilla Parte Alta.
El servicio fúnebre fue coordinado por el
pastor Daniel Torres y en la apertura incluyó una oración
de invocación y un par de alabanzas. Como suele ocurrir
con los hijos de Dios, aunque se trataba de un funeral,
el ambiente era de mucha paz, ya que los cristianos creemos
la Palabra del Señor de que un día nos veremos en el cielo,
pues nuestros pecados fueron perdonados y limpiados por
la sangre de Jesús en la Cruz del Calvario.
Luego, el pastor Raúl Torres leyó una biografía
del hermano Artemio.
La reseña
"El 'Tata', como la mayoría lo conocía, fue
un excelente esposo, un buen padre, un suegro respetuoso,
un abuelo y tatarabuelo muy querido y un fiel servidor
del Señor. Nació un 4 de septiembre de 1917, en las hermosas
tierras sureñas de la Décima Región. Como hombre de campo,
fue una persona muy sencilla, esforzado, luchador y muy
responsable", dijo el hermano Raúl al iniciar la biografía
de su padre.
"En 1941, selló su compromiso de amor, uniendo
su vida en matrimonio con Augusta Calistro Flores, con
quien compartió su vida hasta que la muerte les separó.
De esa sagrada unión nacieron diez hijos: Orlando, Artemio
Segundo, Laura, Raúl, Eustaquio, Heriberto, Daniel, Isabel,
Guísela y Ricardo. De ellos, hoy le sobreviven nueve.
Bien podemos hablar de un patriarca, por la numerosa descendencia
que ha dejado: Unos 40 nietos y 26 bisnietos. ¡Qué hombre
más fructífero!"
Su encuentro personal con Cristo se produjo
cuando tenía 50 años y fue sellado pasando al altar junto
a su esposa.
"En agosto de 1969, en busca de nuevos horizontes
en el campo laboral, y habiendo Dios preparado y guiado
todas las cosas, se trasladó a Melipilla con toda su familia,
donde por algunos meses, mientras se construía su casa,
él y parte de la familia participó en la iglesia Evangélica
Pentecostal".
"Cuando la casa ya estuvo construida, y fue
habitada por toda la familia, gracias a las gestiones
de Raúl, que tenían bien puesta la camiseta de la Asamblea
de Dios Autónoma, y con una gran pasión por las almas
y por la obra del Señor, tomó contacto con el pastor Temístocles
Jaque de la iglesia Asamblea de Dios de Conchalí, solicitándole
que visitara a la familia Torres en Melipilla. Felizmente
esa visita se concretó en diciembre del mismo año 69,
la que dio como resultado que, desde ese entonces, se
comenzaron a realizar cultos públicos en la casa del hermano
Artemio, naciendo así la iglesia Asamblea de Dios Autónoma
de Melipilla, la que fue pastoreada, hasta el año 1997,
por el pastor Raúl Torres".
"Dios seguía realizando sus planes y en mayo
de 1970 se comenzó a construir un templo de 48 metros
cuadrados, en un sitio donado por la Municipalidad. Toda
la parte económica estuvo a cargo de la iglesia madre
de Conchalí. La mayor responsabilidad y el trabajo de
la edificación del templo estuvieron a cargo del hermano
Artemio y su hijo Orlando, quien dirigió la obra de construcción".
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| En el ámbito espiritual, el hermano
Artemio fue bautizado, junto a su esposa, el 23 de
marzo de 1970, en un balneario de Peñaflor. A la extrema
izquierda se aprecia al pastor Temístocles
Jaque. |
"Fue un creyente y miembro de iglesia ejemplar.
Siempre dispuesto a servir a su Señor, en forma responsable
y desinteresada, ya sea dirigiendo cultos, predicando
o visitando los locales del campo con Palabra del Señor
para los hermanos de Nihue, San Pedro y Santa Teresa de
Mallarauco".
"En conclusión, se puede decir que la decisión
del hermano Artemio de aceptar a Cristo en su corazón,
y tener el valor de trasladarse con toda su familia a
una tierra desconocida, y distante a unos 1.000 kilómetros
de su tierra natal, ha trascendido hasta el día de hoy
en toda su familia y descendencia. También, es muy impresionante
ver cómo la vida ejemplar de este querido hermano ha afectado
y marcado la vida de la mayoría de sus nietos que hoy
sirven al Señor, en distintas áreas de la iglesia y en
diferentes lugares. Esto fue algo que siempre llenó su
corazón de satisfacción y felicidad".
"Creo que sería injusto terminar esta reseña,
sin reconocer, destacar y agradecer de corazón el gran
amor, paciencia y abnegación de una hija que tomó en serio
el mandamiento con promesa del Señor que dice: 'Honra
a tu padre y a tu madre…para que te vaya bien, y seas
de larga vida sobre la tierra' ¡Gracias querida Isabel
por lo que, junto a nuestra madre, tu amado esposo e hijos
hiciste por nuestro padre!"
La despedida
Luego hubo una alabanza interpretada por
su nieta Judhit. Le siguió una oración especial del pastor
Lucio Mella, de la iglesia Cristo, Mi Única Esperanza,
de Melipilla, y luego vino la predicación del pastor Ariel
Vidal, de la iglesia Centros Bíblicos, de Coquimbo.
Más adelante, el pastor Heriberto Torres
agradeció a los presentes por acompañarles en ese momento
tan especial.
Asimismo, hubo un reconocimiento a Isabel
por el especial cuidado que le brindó a su padre durante
su larga y complicada enfermedad. Luego de la oración
final, el cortejo enfiló a pie al Cementerio Municipal,
siguiendo a la carroza y entonando algunos himnos.
En el camposanto, los restos del hermano
Artemio fueron despedidos por los pastores Daniel Torres,
Alejandro Huerta y Raúl Torres. También se hicieron presentes
los pastores de la iglesia Asamblea de Dios Autónoma de
San Antonio, Herman Pinol; y de Las Condes, Luis Chacón.
Asimismo, las hermanas Febe y Lina Jaque, hijas del pastor
Temístocles Jaque.
A través de estas líneas pedimos la oración
para que el Señor dé consuelo a su familia, en especial
a su viuda, la hermana Augusta.