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Partieron a Coyhaique los misioneros santiaguinos

>> Son 90 jóvenes que se unirán a otros muchachos y muchachas de otras iglesias del país para llevar a cabo Misiones 2009 en esa comuna del extremo austral. Hermógenes Carril Torres

Hermógenes Carril Torres

Hora: 22.15.
Día: Miércoles 11 de febrero de 2009.
Lugar: Frontis del Templo Matta en Santiago.
Casi 40 personas alzan sus manos a modo de despedida hacia el bus de dos pisos que comienza a moverse con 58 pasajeros a bordo rumbo al sur. Son algunos de los hermanos del Templo Matta que despiden a sus misioneros juveniles.
A las 10 de la mañana del jueves estará en Puerto Montt para que sus pasajeros aborden un avión que los llevará a Balmaceda y de ahí, en buses serán transportados a Coyhaique.

Son parte de los 90 jóvenes de la iglesia capitalina que participarán en Misiones 2009. Ellos se unirán a otros muchachos y muchachas de otras iglesias de Iquique a Punta Arenas sumando un total cercano a 150 misioneros.

Esta quinta versión de este trabajo evangelístico para los jóvenes de Santiago ha sido la de más preparación, con jornadas de capacitación, y la más cara por la distancia entre la capital y Coyhaique, 1.649 kilómetros.

De acuerdo a palabras del pastor Leonardo Melo, el costo es de $ 8 millones, donde "el tema del pasaje absorbe la mitad de lo que es el proyecto y la otra mitad es la parte logística, alimentación y varios comités que para funcionar necesitan inversión".

Incluso, para solventar algunos costos específicos, los jóvenes capitalinos presentaron un proyecto al Fondo Concursable de Apoyo a Iniciativas Juveniles del Instituto Nacional de la Juventud (INJUV), el cual ganaron y cuyo dinero fue empleado por la compra de cinco micrófonos inalámbricos. Asimismo, el INJUV les entregó cerca de $ 800 mil para la folletería.

La despedida

El proceso de viajar comenzó, en realidad, el domingo 8 de febrero cuando la iglesia bendijo y despidió a los jóvenes misioneros, deseándoles ricas bendiciones y donde muchos de los presentes se comprometieron a orar por este trabajo.


Sandra Barría

La joven Sandra Barría dijo a la congregación que esta era la segunda vez que iba a Misiones, añadiendo que "como grupo hemos estado en diferentes Retiros, capacitaciones, ayunos, oraciones individuales y grupales.

Sobre sus expectativas manifestó que "son llegar a marcar terreno, que pongamos la bandera de Cristo en Coyhaique y que digamos aquí hubo salvación y el Señor nos dio la victoria".

Por su parte, la joven líder Nadia Jiménez relató que "yo estaré en todo lo que es el área de trabajo social, trabajos comunitarios, ayudar a arreglar las áreas verdes, tenemos que visitar hogares de ancianos, quizás los hospitales, esa es mi pega".

Nadia Jiménez

También relató del esfuerzo que se hizo para reunir el dinero con jóvenes que salieron a "semaforear" (hacer algún número de malabarismo para solicitar cooperación a los automovilistas que se detienen frente a la luz roja de un semáforo). Dijo que también hubo batucadas y que el dinero se usó para comprar cosas que hacían falta para algunos grupos.

Añadió que "algunos han estado vendiendo ropa en la feria, haciendo trencitas y varios que se han esforzado para juntar plata. Igual para los que trabajamos no es fácil financiarnos todo esto, porque igual necesitamos pedir plata, pero no ha sido fácil, pero Dios ha sido súper fiel con nosotros. En realidad, no nos ha faltado y damos muchas gracias a los hermanos, muchas gracias a la iglesia, porque se ha puesto la camiseta, en realidad creen que esto es del corazón de Dios y estamos súper agradecidos, de verdad".

Sobre la expectativa de esta nueva versión de Misiones, Nadia manifestó que "no sólo es mi expectativa, sino la de cada uno que irá es que yo creo que Dios nos va a usar a nosotros, pero lo principal es que el Señor haga sensible los corazones que van a recibir su Palabra, porque el trabajo no es nuestro. Nosotros solamente queremos ser usados por Dios, pero sabemos que es el Espíritu Santo el que hace todas las cosas, y queremos que el poder de Dios esté sobre ese lugar y que nuestros dones también se manifiesten, los podamos usar, y podamos saber en qué áreas tenemos que trabajar y ser sensibles a las necesidades de las personas".

La partida

El lunes 9 de febrero partió rumbo al sur un camión con equipos de audio, material de apoyo, escenografía y alimentos no perecibles. Tuvo algunos problemas, pero el Señor permitió que fuese embarcado a tiempo en Quellón.

Pastor Leonardo Melo

Poco antes de que los jóvenes viajaran al sur conversamos con el pastor Leonardo Melo:

-¿Cómo ve la situación a pocas de partir a Coyhaique?
-Expectante. Yo creo que es la culminación de más de un año de trabajo, donde hemos visto que el Señor ha respondido en cada etapa, y ahora que estamos en la parte final, lo único que queremos es llegar a Coyhaique con los más de 90 jóvenes de Santiago y 60 jóvenes del resto del país a poder evangelizar. Nos hemos preparado tanto espiritual como económicamente y hemos sentido el respaldo de la iglesia, así es que queremos sólo hacer nuestra misión.

-En los últimos dos domingos usted ha hablado de problemas económicos que todavía había, ¿cómo se solventaron a pocas horas de partir?
-Bueno, principalmente, hablamos de financiar y apoyar a los jóvenes que están complicados para pagar sus pasajes. Eso lo hemos abordado de varias maneras, a través de esfuerzos con los jóvenes de todos los locales, ofrendas de la iglesia en el templo central, aportes de locales específicos y ha habido hermanos en particular que han hecho esfuerzos que nos han sorprendido, todo eso sumado ha redundado en que los jóvenes han sido apoyados, mayoritariamente con todo lo que le faltaba, pensando en los pasajes.

-O sea, eso implica que a esta altura del viaje a Coyhaique, el asunto de los pasajes y el asunto de la alimentación está resuelto, ¿o hay un remanente que falta?
-Hay un remanente que es un como el 20% del total, así es que vamos ver llegando allá qué es lo que priorizamos y qué otras cosas tomamos allá, pero en terreno, viendo el precio de las verduras y otras cosas.

-¿Qué ha pasado con el camión que partió el lunes?
-El camión quedó en panne dos veces y hubo un retraso de un par de horas, porque había que embarcarlo en Quellón a las cuatro del día martes, y por cosas que el Señor permite solamente, ese embarque se atrasó cuatro horas en principio, y después se atrasó seis horas, así es que zarpó a las 23 horas del día martes sin problemas, pensando en todo el retraso y toda la presión que había. Así es que agradecido al Señor también por ese detalle. Ahí iba todo lo que es equipo, material, alimentación, iban las papas, escenografía, va todo lo que Misiones necesita para que funcione.

-¿Cómo se enfrentará la parte social?
-Nadia Jiménez partió también el lunes y está haciendo gestiones con la municipalidad, hogares de ancianos, hogares de niños, hospitales, carabineros para coordinar y preparar la agenda de lo que será la próxima semana el trabajo en terreno con los jóvenes misioneros.

-¿Pero hay algo concreto, en el sentido que el año pasado tuvieron que arreglar una plaza, por ejemplo.
-Estamos a disposición de lo que el alcalde, Omar Muñoz, nos pueda presentar. Obviamente que habrá trabajos que van a ser muy bienvenidos tanto por la comunidad como por el alcalde y estamos a la espera de que nos digan qué es lo que tenemos que hacer.

-¿Cuántos van a ser los pastores que estarán a cargo de estas Misiones?
-Está obviamente el pastor de la iglesia local, Javier Gallegos; también Exequiel Alfaro; nos acompaña también el pastor Flavio Hernández, y yo estaré presente también aportando.

-¿Qué se hará en el mini-congreso previo a Misiones que se realizará entre el 13 y el 15 de febrero?
-Básicamente se va a motivar a los jóvenes con el tema de las Misiones pensando en un enfoque inspiracional, eso va ser en la mañana. En la tarde va a ser capacitación práctica para que cada misionero sepa qué es lo que tiene que hacer, vamos a repasar algunos puntos doctrinales fundamentales en lo que es la salvación y para la noche prepararnos para un culto inspiracional que redunde en bendición para estas Misiones.

-¿Cómo se ha preparado el proyecto presentado por los jóvenes de Santiago al INJUV, mediante el cual se recibió financiamiento para trabajar en Coyhaique?
-Nos adjudicamos un proyecto de las iniciativas juveniles del año 2008, equivalentes a $1.200.000, que tiene un enfoque netamente juvenil, pensando en clínicas de música y talleres de teatro para los jóvenes de la comunidad. Para eso compramos cinco micrófonos inalámbricos, lo cual está respaldado así en el proyecto, y el que va a funcionar en virtud a las experiencias que los chicos ya tienen como los profesores de música y en los que hacen teatro.
Por otro lado, la dirección nacional del INJUV nos apoyó con toda la folletería para Misiones, lo que asciende aproximadamente a $ 800 mil.
Son las dos formas en que el INJUV se ha puesto con nosotros y está muy interesado en marcar presencia allá en terreno, así es que estamos coordinando algunas gestiones allá para que el INJUV también nos visite.

-Esas clínicas ¿van a ser paralelas al trabajo evangelístico y al trabajo social?
-Sí, va a ser un trabajo paralelo con la encuesta persona a persona y casa por casa con el trabajo social y las clínicas y talleres de teatro. Se va a dividir la tarde en esas tres jornadas paralelas, y obviamente, el interés es abarcar la mayor cantidad de población y comunidad posible.

-Usted informaba hace 15 días que estas Misiones costaban 8 millones de pesos, la mitad de lo cual era para pasajes, ¿estas son las más caras de las cinco que ya se han hecho y donde Santiago ha estado muy involucrado?
-Sí, son las más caras, básicamente por la distancia y por lo remoto que es llegar a Coyhaique. El tema del pasaje absorbe la mitad de lo que es el proyecto y la otra mitad es la parte logística, alimentación y varios comités que para funcionar necesitan inversión.

Al término de la entrevista, expresa su reconocimiento a Dios y a la iglesia en general: "Estamos muy agradecidos al Señor. Primeramente porque nos ha respaldado, ha abierto puertas, ha movido algunos hilos y nos sentimos tremendamente honrados con ser parte de una generación misionera y evangelística.
También gracias a los distintos hermanos que han orado por esto, no sólo por Coyhaique, sino también por Antofagasta, por el exitoso resultado de ese lugar, a la iglesia en Santiago, a la iglesia que cree en sus jóvenes a lo largo del país y los envían y los apoyan, infinitas gracias.
La iglesia en Coyhaique va a estar muy agradecida, va a ser bendecida con este esfuerzo anónimo que se ha hecho pensando en Misiones. Hay una generación distinta, hay una generación que cree en el Señor y que quiere poner lo mejor de sí para extender el Reino. Hay que animarse a creer en ello, porque el Señor hará el resto".