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Unas cien mujeres de diferentes localidades se dieron cita en Chillán para confraternizar y recibir Palabra del Señor

Ana María Pastén
Corresponsal

Cerca de las 10:30 horas, el pasado lunes 27 de junio, en un hermoso y soleado día, pero con una muy baja temperatura que nos recordaba que estamos en invierno, alrededor de cien hermanas se congregaron para alabar juntas al Señor y ser ministradas por la Palabra a través de distintos oradores invitados para la ocasión en un nuevo Retiro de Hermanas.

Entre las visitas se encontraban hermanas de Chillán Viejo, San Carlos, San Nicolás, Cabrero y Concepción.

Las expositoras

Una de las expositoras encargadas de ministrar la Palabra fue la hermana Karen González Abreu, de nacionalidad venezolana, pero radicada desde hace un tiempo en la ciudad de Chillán. El mensaje giró en torno a que Dios nos mira siempre, por lo tanto, resultó en una interesante reflexión que hace que cada día nos enamoremos más del Señor.

Por otra parte, hermana Ana María Sanhueza, miembro de la iglesia en Cabrero, habló de la responsabilidad de los padres hacia los hijos en medio de los tiempos tan difíciles que estamos viviendo en la sociedad actual, enfatizando que el rol de enseñar a los hijos en la vida cristiana comienza a cumplirse en el hogar, no en la iglesia o en el colegio. En este tiempo, lamentablemente, los padres deben trabajar demasiado por lo que hay poco espacio para educar cristianamente a los hijos y entregarles el ejemplo que deben dar a sus hijos. Ahí es donde se originan todos los conflictos que a menudo vemos.


Foto de Archivo

Posteriormente, también se contó con el hermano Diego Bacho, psicólogo de profesión, de nacionalidad venezolana, pero radicado en Chillán y miembro de la iglesia local, quien tuvo a su cargo una mesa de preguntas, técnica a través de la cual pudo orientar acerca del por qué hay tantas depresiones en el pueblo evangélico, problemas de padres con los hijos, problemas matrimoniales, y otros. Fue muy interesante ver estos temas desde el punto de vista profesional, pero además con una visión cristiana, lo que sin duda, le dio mayor respaldo.

"Creo que el Espíritu Santo nos ministró de una forma poderosa y fue de gran bendición para todas las hermanas que asistieron a este evento", nos compartió la hermana Gloria Cárdenas, una de las responsables de la realización de este evento.

La actividad concluyó cerca de las 17:00 horas.