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53 niños asistieron al Campamento Infantil organizado por la iglesia en Chillán

"Caminando con Jesús" fue el lema de esta actividad, la cual contó con 23 tíos encargados de impartir la enseñanza bíblica.

Isabel Ramírez
Susana Ramírez
Corresponsales

Desde el 27 de enero hasta el 03 de febrero se dieron cita 53 niños en "El Rosal" para disfrutar del campamento infantil organizado por la iglesia en Chillán, el cual reunió niños de 7 a 12 años de edad provenientes de Chillán, Quinchamalí, San Nicolás, Concepción y Santiago.

El enfoque del campamento fue "Caminando con Jesús", cuyo fin fue transmitir a los niños los beneficios de seguir a Cristo, el amor que Él entrega y la seguridad que tenemos al estar con Él.

Los niños tuvieron la ocasión de disfrutar de la enseñanza bíblica impartida por 23 tíos pertenecientes a las iglesias de Concepción, Cabrero, Quinchamalí, San Nicolás y Chillán.

Clase Nº 1. Niños de 7-8 años.
Clase Nº 2. Niños de 9 años.
Clase Nº 3. Niños de 10 años.
Clase Nº 4. Niños de 11 años.
Clase Nº 5. Niños de 12 años.

De acuerdo a las edades de los participantes, la enseñanza se entregaba en cinco clases, además, los niños tuvieron la opción de decidir, de acuerdo a sus intereses, incorporarse a talleres de manualidades, danza o teatro.

Cada reunión tuvo un claro mensaje de Dios, en donde el Señor tocó los tiernos corazones de los niños y en las cuales los pequeños participaban exhibiendo sus actividades aprendidas en los talleres.

Para la diversión propia de los asistentes, se tuvo una sana competencia entre alianzas lo que permitía un espacio de distracción. Dentro de la misma temática, el río fue un importante elemento que refrescaba las acaloradas tardes.

De este modo, los niños disfrutaron de una semana especial esperada por muchos, en la cual se impregnaron de alegría, cariño, comprensión y de la Palabra de Dios.
Rogamos a Dios que el mensaje sembrado germine y dé su fruto en el tiempo.

Las tías

Tía Marcia Torres de Concepción: Siempre es interesante trabajar con niños, son vidas, son distintos. El trabajo es cansador, pero a la vez reconfortante, porque trabajas con ellos. Hay momentos donde han experimentado la salvación y muchos de ellos han sido salvos, otros han renovado su vida con el Señor y conocer acerca del caminar con Cristo. Ha sido interesante, se ha podido tratar con ellos no sólo en las lecciones, sino que a través de juegos, dinámicas, conversaciones en almuerzos. Porque uno instaura relaciones con ellos, la experiencia es buena, invito a otros a sumarse a esto porque la experiencia es buena.

Tía Estela Irribarra de San Nicolás: Para mí ha sido una experiencia nueva. Estaba ansiosa antes de venir, pero ha sido buena, he podido conocer el trabajo de otras tías que llevan más tiempo acá, conocer a otros niños, estar interactuando con ellos, recibir su cariño en todo momento, entregarle a ellos del amor de Dios en los momentos de juegos, almuerzos. Pero ha sido un tiempo de crecimiento para mí también en cuanto a conocer más a los niños. Son siete días en que uno está directamente con ellos y se puede trabajar mucho más que en las Escuelas Dominicales que son un día a la semana. Las tías son buenas y nos ayudan a las que somos nuevas. Hay un ambiente de amistad y hermandad. Hay momentos en que uno debe ser más fuerte, cuando los niños echan de menos a los padres, hay que mostrarle la fortaleza para que ellos reciban de Dios. Ha sido muy buena la experiencia.

Tía Susana Figueroa, encargada del Campamento: Son 53 niños de Chillán, Quinchamalí, San Nicolás, Concepción y Santiago. Hubo 23 tíos incluyendo músicos, a la tía Carolina de la cocina y yo. Son tíos de Concepción, Cabrero, Quinchamalí, San Nicolás y Chillán.

Tías Carolina Vivallos (izquierda) y Susana Figueroa (derecha).

Cada actividad es importante, es lo que inculco a los profesores. Creo que entregar la Palabra de Dios, como escuchar la conversación de un niño, el trabajo manual, los juegos, cuidarlos en el río, todo es súper importante, lo mismo que esté funcionando cada taller. Hay tres talleres: manualidad, coreografía o danza y teatro.
Las clases son cinco, de acuerdo a sus edades. "Caminando con Cristo" es el lema, mediante el cual se invita a los niños a tener un diario caminar con Dios, cada día, en cada actividad que ellos hagan en su vida cotidiana, en todo momento y toda situación, que ellos sepan y sientan que Dios está con ellos. Cada año es diferente.
Creo que es un trabajo de mucha responsabilidad, siempre lo he dicho, si no sintiera que Dios me respalda no lo podría hacer y por lo mismo tampoco estoy sola. Cada tío cumple su función y es más fácil, pero no menos responsable.
Yo comencé a preparar esto hace meses, lo mismo que todos, debemos prepararnos con anticipación, porque creo que con el trabajo del Señor no se debe improvisar, a no ser que sea realmente necesario.
Hay niños que alcanzaron la salvación. Yo no mido la espiritualidad, ni aquí ni en otra reunión, por si un niño llora más o llore menos, el Señor está con nosotros cada vez que nos congregamos. Hay niños que levantan sus manos y les digo a los tíos que vayan a orar por ellos. Son niños y me preocupo de eso que no caigan en una histeria colectiva o llorar por llorar. Soy una convencida de que en cada reunión el Señor está con nosotros y no tenemos que forzar nada.

Tía Carolina Vivallos, tía cocinera y tía del taller de manualidades: En realidad es un trabajo bonito, enriquecedor, lo poquito que puedo hacer por el Señor es entregar lo que sé. Yo cocino para los tíos, hago el taller de manualidades y cocino para los niños en la noche, en que les hacemos queques, tortas, papas fritas, como para regalonearlos en la noche; después de un día agotador les damos un tecito con algo rico. Es enriquecedor cuando dicen que estaba rico, uno no lo hace esperando la retribución o el aplauso, lo hago con cariño, con gusto y esperando que el niño quiera volver, eso es lo más importante, que el niño diga que "me gustó el campamento, me trataron bien". Independiente que se les entrega la Palabra de Dios, lo importante es el trato para los tíos y para los niños para que sientan las ganas de volver el otro año.

Los niños

Carmen Montecinos: Primera vez que vengo, me han gustado los juegos y las tareas. Tengo 7 años y el otro año quiero venir, me ha gustado todo. He hecho muchos amigos.

Michael Garrido: Tengo 10 años, soy de Chillán. Me ha gustado el río, los cultos, aprendí que Jesús sanó un paralítico, de caminar con Cristo.

Rocío Palavecino: Tengo 10 años, soy de San Nicolás. Me han gustado las alianzas, aprendí de Jesús que hay que ser bueno.

Nicolás Quijada: Soy de San Nicolás. Creo que este campamento es muy bueno que lo hayan hecho, porque nos incentivan a cada niño a venir y a creer más en Dios. Tenemos cultos en las mañanas y en las tardes, en las clases este año hemos hablado de las parábolas, que Dios es nuestro Salvador y sanador. Lo que más me ha quedado en la mente son mis amigos y que lo he pasado bien, ojalá no se acabara, no me quiero ir. Tengo 12 años y cuarto año que vengo.

Bryan Chávez: Tengo 9 años, soy de Chillán. Este campamento ha sido muy especial, porque me puedo entretener, jugar a la pelota, leer la Palabra de Dios. Lo que más me gusta es aprender de la Palabra. Aprendí que hay que amar al prójimo y también cuidarlos. Las comidas todas ricas.

Emilio Fierro: Tengo 9 años, soy de Quinchamalí. Me ha gustado el campamento, sobre todo las alianzas, porque vamos ganando. He aprendido harto de Jesús. Voy a venir el otro año.

Todo el equipo de trabajo: los tíos músicos, los tíos de clases, la tía de la cocina y la tía organizadora.
Todos los campamentistas posan para la historia.
Una imagen para no olvidar y que se repetirá, si el Señor lo quiere, el próximo año.