El capellán evangélico en las FF.AA., debe
tener un llamado de Dios porque es un llamado a un campo
muy específico
>> Así lo reconoce el hermano Alejandro
Cuéllar Meneses, quien siente una satisfacción especial
luego de compartir la Palabra de Dios con jóvenes soldados
del Servicio Militar Obligatoria en la Base Aérea "El Bosque",
de la Fuerza Aérea de Chile.
Hermógenes Carril Torres
Es un domingo de marzo de 2011, temprano en
la mañana, en la que hay una agradable temperatura. Varios
jóvenes están sentados debajo de unos árboles escuchando
a alguien que les habla con una potente voz. Parecen un
grupo cualquiera.
Sin embargo, se trata de un grupo de soldados
que cumple con su Servicio Militar Obligatorio en la Base
Aérea "El Bosque", en la comuna del mismo nombre. Quien
les habla es el
suboficial
en retiro Alejandro Cuéllar Meneses (58), pero en su calidad
de capellán evangélico. De esta forma atiende las necesidades
espirituales de estos muchachos.
"Se siente una satisfacción muy especial cuando
veo el cambio que hace la Palabra de Dios en jóvenes que
nunca han tenido una Biblia en sus manos, o que nunca han
asistido a una iglesia, es tan precioso ver cómo aprenden
a tener fe en Dios, escuchar orar a aquellos que nunca han
orado, pidiéndole a Dios que les ayude y les guíe en sus
vidas, y lo más precioso, cuando abren su corazón recibiendo
a Cristo como el Señor de sus vidas", asevera el hermano
Alejandro.
Añade que hay "un detalle interesante, que
no sucede en el trabajo pastoral de la vida civil, es que
todos los años cambia la congregación completa, esto hace
que la capellanía sea un ministerio muy dinámico. Agradezco
a Dios por haberme escogido para realizar esta labor".
Ahora, cuando el clima no es apropiado, entonces
se usan los comedores o salas de clases.
Llamado de Dios
Quisimos conocer más de este trabajo, toda
vez que en diciembre de 2010, la Junta Directiva de la Asociación
Internacional de Capellanes Evangélicos (IAEC), lo nombró
miembro representante de esta entidad en Sudamérica por
tres años, o sea, en la Junta Directiva hay un representante
de cada continente y para Sudamérica ha sido nominado el
hermano Alejandro Cuéllar Meneses.
-¿Se puede considerar
la capellanía una especie de ministerio dentro del trabajo
de una iglesia?
-En mi contacto con capellanes de los Estados Unidos, que
sirvieron en sus Fuerzas Armadas por más de 25 años y todos
ellos sirviendo varias veces en situaciones de combate,
reconocen que el principal requisito para ser capellán,
es el llamado de Dios. No hacen ninguna diferencia con el
llamado al pastorado, porque en sí, es un llamado pastoral
a un "campo específico" en la Viña del Señor. Desde este
punto de vista, la iglesia local o denominación debería
reconocer y apoyar el llamado del Señor a este campo Misionero
y pastoral. ¿Por qué pastoral? Porque el trabajo del capellán
involucra la atención y apoyo espiritual tanto del soldado
como su familia.
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-En mayo del año pasado
usted planteaba que en nuestro país, los evangélicos han
cedido terreno ante los católicos, en este aspecto. ¿Cuál
es la situación hoy en día?
-Creo que la situación se mantiene igual. En la mayoría
de las iglesias existe indiferencia a hacia el Ministerio
entre los uniformados, incluso a veces hay cierta molestia
de que el hermano miembro de una iglesia ocupe tiempo en
esta labor, tiempo que debería ocupar sirviendo en esa iglesia.
Nombramiento internacional
-¿Qué implica su nombramiento
como miembro representante de Sudamérica en la Junta Directiva
de la Asociación Internacional de Capellanes Evangélicos?
-Es un reconocimiento a la labor que por más de 30 años,
Dios me ha permitido desarrollar, compartiendo el evangelio
dentro de los medios uniformados de Chile, y en los últimos
ocho años, también a nivel latinoamericano. Al mismo tiempo,
es una responsabilidad de animar y entregar capacitación
a quienes, además de cumplir una labor profesional dentro
de las FF.AA., y policía, están llevando la Palabra de Dios
a sus camaradas de armas en toda Sudamérica.
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-Este nombramiento conlleva
la responsabilidad de ser parte del equipo de instructores
capellanes que dicta los cursos en Sudamérica, además de
coordinar y agendar los cursos que sean solicitados por
los diferentes países, ¿qué implica esto para usted?
-Implica cumplir la orden de Jesucristo de llevar el evangelio
a toda criatura. Aquellas iglesias que apoyan con ofrendas
la obra misionera, aunque sus miembros no están desarrollando
la labor propiamente tal, están presentes en el cumplimiento
de la labor misionera a través de sus ofrendas. De igual
modo, yo y los capellanes norteamericanos, no podemos estar
dentro de los cuarteles militares y policiales de cada país
en Sudamérica predicando las Buenas Nuevas, pero sí estamos
presentes en el cumplimiento de la misión, animando y perfeccionando
a aquellos a quienes Dios los ha llamado para cumplir esa
labor en los respectivos países.
Por ejemplo, ya en noviembre de 2009 participé
como instructor en el curso que se dictó en Guayaquil, Ecuador,
principalmente para hermanos de la Armada de ese país.

El año pasado se dictó el segundo curso aquí
en Santiago, con un número de 60 alumnos entre pastores
y personal en servicio activo que presta atención espiritual
evangélica en todas las ramas de las FF.AA., de nuestro
país, incluyendo Carabineros, Policía de Investigaciones
y Gendarmería.
Para este año, en el mes de julio, integraré
el equipo de instructores para un curso en Córdova, Argentina;
y en agosto, otro en Asunción, Paraguay.
La IAEC
La Asociación Internacional de Capellanes Evangélicos,
cuyo nombre en inglés es Internacional Association of Evangelical
Chaplains (IAEC), nació en 1977 en Brasil, durante una conferencia
nacional a la que fueron invitados delegados de diversas
fuerzas armadas del mundo, incluyendo Estados Unidos, que
pertenecían a iglesias evangélicas.
Con el paso de los años hubo conferencias internacionales
y cursos de capacitación, y en 2006 se tomó la decisión
de transformarse en una entidad independiente, ya que tenían
58 países miembros en los cinco continentes.

La gran mayoría de los miembros de esta Asociación
son capellanes en retiro de las FF.AA. de Estados Unidos,
cuyo objetivo es instruir a capellanes y personal que desarrolla
actividades de capellanía militar, en aquellos países donde
no existen capellanías evangélicas o que están en etapa
de formación.
Normalmente los capellanes en retiro estadounidenses
viajan a diferentes países de Asia, Europa Oriental Centro
y Sudamérica para dictar cursos teóricos- prácticos de dos
semanas, entregando las herramientas básicas para un mejor
desempeño en la atención espiritual de militares y policías.
REALIDAD CHILENA
Por ahora, en Chile oficialmente existe un
solo capellán evangélico en cada institución armada, denominado
Capellán Nacional, porque no hay un escalafón de capellanes
evangélicos. Todos los que hacen capellanía en los cuarteles,
lo hacen ad honorem y la mayoría de las veces no tienen
nombramiento oficial.
De esta forma, el número es muy insuficiente
y el reconocimiento reglamentario de las instituciones armadas
y respaldo legal del Estado es nulo.
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| Durante el verano, soldados de la Base
Aérea "El Bosque" reciben la Palabra de Dios. |