Más de 90 jóvenes participaron del Campamento
Juvenil 2010 organizado por la iglesia en Chillán en "El
Rosal"
>> El pastor Gonzalo Ramírez y el evangelista
Samuel Núñez fueron los oradores encargados de entregar
Palabra de Dios.
Isabel Ramírez y
Susana Ramírez
Corresponsales
Con una asistencia por sobre los 90 jóvenes
se desarrolló el Campamento Juvenil en "El Rosal",
organizado por la iglesia en Chillán, entre los días 19
al 26 de enero. Los líderes encargados de esta actividad
fueron Marcela Belmar y Laura de la Hoz, quienes con la
gracia y la ayuda de Dios lograron mantener una buena organización
durante la semana.
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| Samuel Núñez. |
Gonzalo Ramírez. |
El campamento tuvo como invitados especiales
al pastor Gonzalo Ramírez, de Viña del Mar y al evangelista
Samuel Núñez de la iglesia Las Asambleas de Dios de Santiago,
quienes entregaron un claro y poderoso mensaje que tenía
como lema "En la mira", enfocados en que estamos bajo la
mira de Dios, y nosotros debemos tener la mira en el mundo
para evangelizar, así mismo se enseñó cómo mirar y amar
a la iglesia.
La sociedad también nos tiene en la mira, por
ende, aprendimos a tener un buen testimonio que impacte
a nuestro prójimo y lo atraiga a Cristo. Dichas temáticas
fueron tratadas en los estudios, talleres y devocionales.
La mayoría de los jóvenes, por incentivo de
los oradores, se levantaba muy temprano alrededor de las
7 de la mañana bajando al río voluntariamente para tener
un devocional personal, lo cual fue una práctica novedosa
que sirvió para nuestra edificación espiritual.
Los jóvenes asistentes procedían de distintas
ciudades de nuestro país: Cabrero, Los Ángeles, Talcahuano,
Concepción, Viña del Mar, Chillán Viejo, Santa Isabel, San
Nicolás y la mayoría de Chillán.
Las reuniones estuvieron marcadas por la fuerte
presencia de nuestro Dios y donde los jóvenes experimentaron
el real poder del Espíritu Santo. Pero como jóvenes, no
podían faltar las actividades recreativas y separados por
alianzas se vivieron gratos momentos de sana competencia.
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| De izquierda a derecha, los hermanos
Gonzalo Ramírez; Alejandro Ahumada y su esposa
Zaida Fernández; la hermana Nancy Araya y Samuel
Núñez recibieron un presente. |
Marcela Belmar (izquierda) y Laura de
la Hoz (derecha) fueron las encargadas que el Campamento
funcionara. |
Asimismo, debemos agradecer a los hermanos
encargados de la cocina: Zaida Fernández y su esposo Alejandro
Ahumada junto a la hermana Nancy Araya, con la colaboración
del pastor Hermes de la Hoz y su esposa Gloria Cárdenas.
Gracias a ellos, disfrutamos de ricos desayunos, almuerzos,
merienda, once-comidas y el reconfortante café de la noche.
Con gran gozo, este campamento culminó el martes
26 de enero, y muchos jóvenes salieron totalmente renovados
por el Espíritu Santo.
Las reacciones
Constanza Mendoza, Concepción:
El campamento ha significado confirmación de actitudes que
debía haber trabajado hace tiempo, el Señor me reafirmó
que debía trabajar, cambiar mi manera de pensar y de actuar,
que a veces entorpecen la obra del Señor en mi vida y esas
cosas hay que dejarlas para poder seguirlo. Han sido momentos
de estudiar mucho la Palabra de Dios, quitamos el tiempo
para el Señor en otras cosas. Ha sido muy importante, porque
voy a dejar ciertas cosas para ponerle más atención al Señor
y a tener esa comunicación tan especial con Él. Además de
disfrutar de este lugar, la naturaleza que demuestra el
poder y el amor de Dios.
David Contreras, Viña
del Mar: El campamento ha sido lo más importante
de mi vida, porque fue donde yo me encontré con Dios, estuve
15 años perdido, un año y medio en las drogas, alcohol y
satanismo. Encontrarme y sentir el poder y el perdón de
Dios fue tan grande para mÍ que no tendría palabras para
explicarlo.
David Quijada, Los Ángeles:
El campamento lo encontré muy bueno y de mucha bendición,
los expositores que dieron la Palabra fueron muy edificantes
para mí y espero poder ponerlo por obra. Cada uno de los
que estuvieron acá fueron grandemente bendecidos, todo ha
estado muy hermoso desde la naturaleza hasta lo rico de
las comidas.
Christian Quijada, Chillán:
El campamento ha sido bonito, una linda experiencia y una
semana maravillosa, ya que la presencia de Dios se ha manifestado
notablemente en cada predicación y estudio que han dado
los expositores, ya que se han referido a la vida cotidiana,
de cosas que uno debe dejar. Todo muy bello.
Gonzalo Ramírez, pastor
de Viña del Mar: Una experiencia realmente extraordinaria,
soy orador por primera vez en un campamento. Doy gracias
al Señor, fue algo realmente que me sorprendió, estaba fuera
de lo que yo esperaba. Es una generación que me sorprendió
bastante, Dios está haciendo cosas hermosas. Al ver grandes
necesidades, los jóvenes son bien atrevidos para hacer cosas,
se ofrecen voluntariamente para hacer el aseo, voluntariamente
para llegar en la mañana al devocional antes del desayuno,
eso me dio una grata sorpresa, hubo una muy buena recepción
de la Palabra del Señor y eso me tiene muy contento.
Samuel Núñez, evangelista
de Santiago: Doy gracias al Señor por esta oportunidad,
creo que este ha sido uno de los campamentos más completos
de mi vida, ya que he podido compartir enseñando, predicando
con la música, con la conversación y el consejo personal
en algunos casos, a través de insistir en una vida de devocional
personal. Me he complementado bien con Gonzalo, fue una
sorpresa encontrarlo aquí. El Señor ha sido maravilloso
con las cosas que han pasado acá.
La disciplina me ha gustado mucho, la organización ha sido
mejor que otros campamentos, me sorprendió mucho incluso
la libertad de la última noche y los chicos se comportaron
bastante bien. Fue una experiencia bien gratificante, siento
que con la edad que tengo aún puedo ministrar a jóvenes
y eso me da mucho gusto, porque yo pensaba que mi ministerio
iba más a gente adulta, pero me di cuenta que la edad no
es obstáculo.
Me siento tremendamente pagado con el cariño y las conversaciones
de cosas íntimas con algunos chicos. Me sorprendí del grado
de confianza que algunos demostraron y esa confianza la
guardo como un tesoro en mi corazón para orar por esas cosas.
Fue tremendamente maravilloso este campamento.